martes, 23 de febrero de 2010

El Entierro de Caín en el Paraíso (Fragmento) Novela Escrita por José Luis Claros López

A comienzos de la década Gabriel pensaba en el presente como un tiempo donde el cielo y la tierra se cruzarían con el fin de fecundar en paz y armonía, sin embargo ahora comenzó a creer que todo puede llegar a un final en este desolado paraje sin haber cumplido su promesa porque en aquel momento se encontraba sin esperanzas ya en el tercer día de su caminar perseguido por el fantasma de la muerte acompañado en cada paso por un calor infernal de cuarenta grados a la sombra; pero ahora perdidas las esperanzas, perdido en un tierra ajena a la que no quiere y que tampoco se deja querer esperando lo inevitable se sumerge en el sueño, lejos del Paraíso y de la Yacuiba de sus recuerdos.
Una tarde de julio Don Agapito, perdón quien en vida fue distinguido Presidente de la Junta Municipal Don Agapo Pérez simplemente se fue para el otro mundo sin parada intermedia, sin embargo después de la muerte inesperada y trágica del señor Presidente de la Junta Municipal llego la desgracia más grande una noticia transportada por una partida de soldados que informaron aquella mañana de viernes al pueblo que la guerra había comenzado; él también mientras terminaba de acomodar las sillas desde la puerta del billar los escuchó y guardo silencio. Su nombre era Rodrigo trabajaba en el billar del Profe desde los nueve años ahora tenia veintidós, mantener limpio el salón paresia ser su única obligación pero nadie sabia que el espacio de tiempo cuando caía el sol cada viernes los dedicaba para cortejar a la hija de la viuda del otro español, proclamada Reina del Pueblo durante el último carnaval; Isabelita la Reina Isabel perdió la esperanza cuando el reloj marcaba la media noche y comprendió que por primera vez después de tres años él no llegó a su encuentro.
Muchos años después esta historia escrita en un montón de papel amarillo olvidado al interior de unas cajas viejas en un rincón de la Sede Social de los Beneméritos de la Guerra del Chaco comenzó a ser leída por una muchacha que al empezar a leer todavía no conocía la verdadera historia sobre la muerte del primer amor de la madre de su padre.
Mientras se besaban abrazados en la oscuridad de los naranjos, Isabel explicó a Rodrigo como abrir la puerta sin usar la llave y lo más importante, que su madre no estaría durante toda la siguiente noche, él prometió ser puntual de todas maneras no hacia falta porque Rodrigo era de esas personas que siempre llegaban a tiempo.

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