martes, 27 de septiembre de 2016 23:58

MARTES, 27 DE SEPTIEMBRE DE 1932 (Sobre lo que sucedió en el Fortín Boquerón)



MARTES, 27 DE SEPTIEMBRE DE 1932 (Sobre lo que sucedió en el Fortín Boquerón)

I
A CONTINUACIÓN: FRAGMENTOS DE ARTÍCULOS PUBLICADOS DE LOS HECHOS SUCEDIDOS EN BOQUERON EL MARTES 27 DE SEPTIEMBRE DE 1932, POR LA PRENSA ARGENTINA DE LA CIUDAD DE SANTA FE:

OTRA COLUMNA DE AUXILIOS A LOS SITIADOS, CAYÓ BAJO EL FUEGO DE LOS PARAGUAYOS. LAS TROPAS QUE FORMAN EL CERCO SE HAN APODERADO DE UNA CANTIDAD DE MATERIAL BÉLICO REALMENTE IMPORTANTE, COMO LO AFIRMA UN COMUNICADO DEL MINISTERIO DE GUERRA DE ASUNCIÓN. EL CAMPO DE BATALLA.- 27 de septiembre de 1932. Desde temprano circularon en la capital (Asunción) noticias acerca de una victoria obtenida por las armas paraguayas en los campos de Boquerón, causando las mismas indescriptible entusiasmo. Un comunicado del Ministerio de la Guerra, informó posteriormente que las fuerzas paraguayas que sitian a Boquerón habían aniquilado a una columna boliviana que acudía en auxilio de los sitiados. Agrega que cayeron en poder de las fuerzas paraguayas jefes y oficiales y abundante material bélico. El comunicado del Ministerio de la Guerra a que nos hemos referido anteriormente, dice así: "Ayer fue destrozado completamente un fuerte contingente enemigo que apareció por el lado de Fortín Castillo y que venía en socorro de los bolivianos sitiados en Boquerón. Tomamos prisioneros a dos capitanes, un teniente y 45 individuos de tropa, e igualmente cayeron en nuestro poder cinco ametralladoras pesadas, 6 livianas, 68 cajas de cintas para ametralladoras, 100 fusiles, diversos accesorios y gran cantidad de municiones. Se continúan recogiendo armas y elementos bélicos abandonados en el campo de batalla". (FUENTE: EL LITORAL, SANTA FE - ARGENTINA. AÑO XV NRO. 3475)

INMINENTE TRIUNFO PARAGUAYO EN BOQUERON. LA LIGA DE LAS NACIONES RECORDO SUS COMPROMISOS A LOS 2 PAISES. HAN LLEGADO A CHILE MÁS ARMAS PARA BOLIVIA.SE ENVIO UN CABLE A LAS NACIONES. Mientras tanto en el Chaco se continúa peleando intensamente. INFORMES.- Ginebra, 27 de septiembre de 1932. Reunido hoy el Consejo Superior de la Liga de las Naciones, volvió a tomar en consideración el asunto del Chaco Sudamericano acerca del cual ya se informará a los representantes, en la sesión de ayer. Se hicieron sobre este particular algunas observaciones y finalmente se resolvió enviar un cable a ambos Gobiernos recordándoles en forma solemne las obligaciones que tienen con la Liga. Estas obligaciones que son las inherentes a todos los países que forman parte de la institución, ponen a Bolivia y al Paraguay en situación de tener que acudir a las autoridades de la Liga para dirimir sus cuestiones, antes de resolverlas por las armas como lo están haciendo actualmente. Hasta el momento no se ha recibido respuesta de ninguno de los dos gobiernos.
EN BOQUERON. Asunción, 27 de Septiembre de 1932. La Batalla de Boquerón continúa desarrollándose en forma intensa y se lucha incesantemente en todos los sectores vecinos a las fortificaciones en cuestión. Las fuerzas paraguayas llevaron en horas de la madrugada violentos ataques contra la defensa boliviana logrando conquistar posiciones de evidente importancia. A este respecto el Ministerio de Guerra dio en las primeras horas de la tarde el siguiente comunicado: "Los paraguayos rompieron en tres puntos las fortificaciones bolivianas de Boqueron, tomando numerosas ametralladoras, pertrechos de guerra y prisioneros". MÁS ARMAS. Santiago de Chile, 27 de septiembre de 1932. Informan de Arica que se están desembarcando en aquel puerto 100 toneladas de pertrechos de guerra que han llegado para Bolivia. Los materiales en cuestión quedan en depósito, pero se supone que se les dará libre tránsito. TRES FORTINES.- Asunción, 27 de septiembre de 1932. Informaciones oficiales hacen saber que el regimiento denominado Guerrilleros de la Muerte, ha obtenido una serie de importantes victorias en los últimos días, prosiguiendo su avance entre las líneas paraguayas. Han caído en poder de dicho regimiento los fortines de Saavedra, Sorpresa y Tinfunken. (FUENTE: EL ORDEN, SANTA FE - ARGENTINA. AÑO V NRO. 1549)

II

Las  cinco  de  la  mañana.  El  enemigo  vuelve  al  ataque.  Intenso  tiroteo  es  el  despertar  de  este  nuevo  día.  Los  soldados paraguayos convencidos seguramente de que nuestras defensas se encontraban totalmente destruidas o, por lo menos que la moral combativa había desaparecido entre sus defensores, atacan con ímpetu. Si bien es cierto que las bocas de fuego habían disminuido no  así la seguridad de sus  disparos. Cada uno de estos es una  baja que cae al pie  de las trincheras bolivianas;  y  si  consiguen  sobrepasar,  el  defensor  le  ensarta  el  cuchillo-bayoneta.  El  asedio  se  va  tornando  momento  a momento más peligroso para nuestros heroicos soldados.
La lucha se hace ahora a escasos metros de distancia. La muerte se codea con más confianza. Casi le miramos la cara. Su aliento frío, que viene entre los silbidos de los proyectiles, nos entona canciones macabras a las cuales les sonríen aquellos espectros del Honor Nacional. Es la enamorada que quiere cautivar a sus posibles presas en este reducto. Han pasado dos horas  de  combate.  Esta  lucha  ha  dejado  impresa  con  mayor  intensidad  sus  señales  de  destrucción  en  el  ánimo  de  los sitiados. De cada diez muchachos, por lo menos dos están con los oídos sangrantes. Otros, sangran por las narices. Todos tienen los ojos aletargados y soñolientos. Las lenguas resecas, se pegan al paladar como ventosas, para luego separarlas con un ruido peculiar.
Hoy  a  las  nueve  y  media  de  la  mañana,  nos  han  hecho su  visita  los  aviones  paraguayos;  nos  arrojaron  unas  cuantas bombas que no hicieron efecto y luego una andanada  de proyectiles de sus ametralladoras que, tampoco nos causó baja alguna; y como si hubiese causado grandes destrozos, el avión se alejó ufano...
Hace tres días que los defensores de Boquerón no han probado bocado. El pan que arrojan los aviones bolivianos, apenas es un bolo nutricio que se queda en las gargantas. Ya no llega hasta el estómago porque desaparece al llegar a esta bolsa digestiva.  ¡Es  tan  pequeño...!  Los  cueros  de  mulo,  también  han  desaparecido.  Los  lagartos,  todos  han  sido  cazados,  si existen algunos, no salen de sus cuevas por temor a los dientes ávidos de los defensores de Boquerón... Las ansias de comer  de  los  soldados,  hacen  ver  con  mirada  devoradora  a  los  cuervos  que  revolotean  alrededor  de  los  cadáveres paraguayos y que se encuentran tendidos en el pajonal, muchos de estos rapaces tienen aún los picos sangrantes después de su festín macabro. ¿Serán las próximas víctimas quienes aplaquen en algo el hambre que desconcierta a los defensores?
Desde luego, se puede disparar un cartucho para matarlos. ¡Total, es una presa que se puede cocinar; por algo se dice “ave que vuela, cuece bien en la cazuela...! En el puesto sanitario, los heridos han aumentado hasta la cantidad de 156. La mayor parte de ellos tienen heridas que les imposibilita  cualquier  movimiento.  Están  tendidos  en  el  suelo,  no  gozan  siquiera  de  un  cotense  (saco  para  contener escombros) como tapa. Las heridas cubiertas con un pedazo de colchoneta empapada en agua de permanganato, despiden un hedor nauseabundo. Hace días que el algodón, la  gasa, así como las drogas, se han agotado. Las moscas hacen su agosto...  El calor es tan  intenso,  que es  imposible permanecer dentro del puesto. A esto hay  que añadir el  vaho que se levanta del pajonal por los olores asfixiantes que despiden los despojos de lo que fueron soldados paraguayos.
Los  defensores  caminan  dando  tumbos.  Sus  cuerpos  escuálidos  y  esqueléticos,  parecen  los  dibujos  caprichosos  de  un pintor surrealista. Sin drogas,  y sin un hálito de  esperanza, esta agonía lenta  significa la gangrena  que  muy pronto debe llevarse a la tumba a los sobrevivientes de la metralla paraguaya.
Veamos qué dice Vergara Vicuña, referente a estos días aciagos de la Campaña el Chaco: “Habían llegado los postrimeros días de la resistencia. El asedio habíase ido estrechando paulatinamente y los denodados defensores debieron abandonar sus trincheras exteriores para concentrarse en la “isla” donde tenían sus mejores obras de fortificación. La única esperanza de continuar resistiendo se iba desvaneciendo gradualmente a medida que el rumor entrecortado, isócrono y agudo de los combates de Yucra, Lara y Ramírez, parecía interrumpirse amenazando caer en mortal colapso. Esto indicaba a los sitiados que las probabilidades de rompimiento del cerco se esfumaban, aunque con lentitud desesperante. Con todo, el paso raudo de  un  avión,  que  dejaba  caer  un  saco  de  pan  o  de  municiones,  infundía  aliento  a  esos  corazones  valerosos  y  seguían empuñando ardorosos sus armas procurando aprovechar bien los escasos proyectiles que constituían su remanente, de no más de cinco cartuchos por individuo... Sus propios adversarios, sobrecogidos de respeto ante ese cuadro que rememoraba y reeditaba los dolores y tenacidad estoica de los sitios más relevantes de la Historia, ya no atacaban con el mismo ímpetu y parecían en cierto modo paralogizados por un sentimiento de fraternidad  y hasta de admiración... Estado inexplicable del espíritu que en cualquier momento podía ser cambiado por una orden perentoria de su Comando de exterminar de una vez las convulsiones agónicas de esa legión de sombras...”
“Con razón un periódico de Buenos Aires estampaba en sus columnas, en esos días, este juicio laudatorio que equivale a un laurel:  En  Boquerón  están  escribiendo  unos  pocos  soldados  bolivianos  la  más  bella  página  de  heroísmo  americano.
Contados centenares de hombres luchan desde hace quince días no sólo contra enemigos infinitamente más numerosos, sino contra el hambre y la sed que les han impuesto los sitiadores. Antes que rendirse quieren la muerte”.
Son las doce del día. Se escucha ruido de motores de aviación. Son aviones bolivianos, dos de guerra y un Junker. Hacen evoluciones sobre el cielo  de Boquerón... Ha descendido el Junker hasta una  altura  que puede  ocasionar su derribo. Da varias vueltas. Otros aviones arrojan bolsas de pan y municiones; las primeras caen en campo enemigo, pero algunas caen dentro de las posiciones bolivianas. La munición está totalmente retorcida o deshecha. El avión Junker en uno de sus pasos por encima de las posiciones, arroja un pequeño paquete. Este ha sido recogido y llevado ante Marzana. Su contenido es un mensaje del que entresaco algunas de sus partes más sobresalientes: “...Diez días más de inquebrantable resistencia y la victoria será nuestra. Habéis escrito la página de oro de la Historia Patria y vuestra huella luminosa iluminará con impañable fulgencia la ruta de heroísmo que deberán seguir las futuras generaciones...“ Otra proclama, aunque en forma tardía, llega a conocimiento de los defensores y dice así: “PARA  SU LANZAMIENTO EN  BOQUERÓN —  Soldados: Vuestro heroísmo y  valor no precisan elogios. Ahí  está  nítido, blanco  e  inalterable  en  la  página  de  oro  de  la  Historia  Patria.  Tamaña  bravura  y  tan  grande  esfuerzo,  no  pueden  ser estériles. Pocos días más y el sol de la victoria iluminará vuestra hazaña, mostrándoos como a los elegidos del destino para salvar  la  honra  de  la  Patria.  Todos  vuestros  camaradas  os  envidian;  el  mármol  y  el  bronce  esculpirán  mañana  vuestros nombres.  Defendéis  toda  la  tradición  de  heroísmo  de los  Próceres  de  la  Patria  y  Libertad.  Como  hasta  ahora,  seguid luchando como bravos y soportad con resignación y estoicismo todas las privaciones. Preferid morir con gloria, dejando un legado suntuoso de heroísmo a vuestra heredad, a la ignominia de rendiros o caer en poder del enemigo, el que, a más de martirizaros,  no  respetará  vuestras  vidas.  Tres  o  cuatro  días  más  y  la    División  de  refuerzo  al  brioso  empuje  de  sus bayonetas, conseguirá vuestra liberación, ejecutando completo barrimiento de las posiciones enemigas. Defendéis la honra del  país  y  el  prestigio  de  su  institución  armada.  Tamaña  honra,  bien  merece  el  sacrificio  y  la  resignación  a  todas  las privaciones.  YA  VUESTROS  CORAZONES  SENTIRÁN  LATIR  LA  CONDECORACIÓN  QUE  OSTENTAREIS  EN VUESTROS PECHOS QUE OS HA OTORGADO YA EL SUPREMO GOBIERNO Y CONSTITUIRÁ EL BLASÓN ETERNO DE VUESTRA GLORIOSA ACCIÓN. Nuestros gloriosos pilotos cuyas proezas habéis espectado, se esforzarán a diario por lanzaros víveres que aseguren vuestro sustento. No obstante, es preciso que restrinjáis vuestra alimentación reduciendo a lo más  estrictamente  necesario.  El  alimento  moral  puede  muy  bien  compensar  las  privaciones  físicas.  Pletóricos  de  valor  y bizarría, seguid teniendo fe en la santa causa de la Patria. Dios está al lado de las causas justas, Él está con nosotros y... ¡adelante!... Viva Bolivia!... El Gral. Cmdte. del C1CE (Fdo.) Gral. Quintanilla.” ¡Formidable!  ¡Rimbombante!  ¡Estruendoso!  Pero...  hay  muchas  cosas  irrealizables  en  el  campo  de  la  verdad.  ¿Podría  el General Quintanilla estar con el estómago vacío tan sólo tres días? ¿Podría soportar dos días sin probar algún líquido que remoje  su  gargüero?  ¿Puede  acaso  mantenerse  en  posición  defensiva  sin  armas,  ni munición  contra  un  enemigo  que  le atormenta día y noche? Si fuese así... el general Quintanilla es un ser sobrenatural. ¡Diez  días  más  de  resistencia...!  ¿Cómo  se  pide  diez  días  más,  cuando  sus  cuerpos  destrozados  con  los  trallazos  del combate  apenas  se  ponen  de  pie?  ¿Se  nos  pide  más  días  de  resistencia,  sin  agua,  sin  víveres,  sin  medicamentos,  sin munición y por último, con sólo las calamidades que nos acompañan? Señores  “generales”,  fácil  es  redactar  proclamas;  enviar  y  dar  órdenes...  ¡Boquerón  está  en  agonía,  señores!  ¡Boquerón perecerá! ¡No ante el enemigo, sino ante los elementos adversos que la naturaleza ha colocado en contra suya! ¡No será ante  el  enemigo  que  fustiga  día  y  noche;  porque  él  reconoce  nuestra  superioridad  moral.  Es  por  las  imprevisiones  de nuestros comandos superiores. Ellos tendrán la culpa. Ellos serán los causantes de nuestra desgracia.  ¡Ellos, y nadie más que ellos...!

BIBLIOGRAFÍA.

ARZABE REQUE, Antonio. BOQUERÓN DIARIO DE CAMPAÑA. Mes del sitio del glorioso reducto chaqueño. EDITORIAL UNIVERSITARIA, ORURO – BOLIVIA 1961
EL LITORAL, diario de Santa Fe – Argentina (Argentina, 1932)
EL ORDEN, diario de Santa Fe – Argentina (Argentina, 1932)


SEIFERHELD, Alfredo. La Guerra del Chaco. 2007

lunes, 26 de septiembre de 2016 1:32

La Columna de Jose: LA AUTONOMÍA DEBE UNIRNOS Y NO DIVIDIRNOS.



La Columna de Jose (*)
LA AUTONOMÍA DEBE UNIRNOS Y NO DIVIDIRNOS.

Antes del día de la primavera se realizó en Yacuiba una disminuida marcha de teas que con excepción de las autoridades que convocaron y encabezaron la marcha -que sí llevaron su tea-, el resto de los participantes parecía que ó estaban obligados a participar y se olvidaron sus antorchas en sus oficinas ó participaron voluntariamente y se olvidaron sus antorchas en sus casas, antes era diferente, por ejemplo a mediados de la pasada década miles de ciudadanos Yacuibeños participaban cívica, consecuente y voluntariamente de la lucha por conquistar un mejor futuro para el Gran Chaco. Este próximo mes de noviembre, luego de varios años, por fin iremos a las urnas para decidir sobre los Estatutos para la Autonomía Regional del Chaco Tarijeño y para llegar a este momento, se invirtieron una gran cantidad de recursos para redactar nuestro Estatuto Autonómico; en estos tiempos de crisis financiera, comprendemos mejor que nunca que los recursos económicos y las inversiones realizadas en el marco de las políticas públicas no sólo deben solucionar problemas inmediatos sino sobre todo ser la respuesta planificada para construir, en el caso del Chaco Tarijeño; una verdadera región. El Referéndum para el Estatuto Autonómico del Chaco Tarijeño tiene un costo según informó el TSE de 2.964.929 Bolivianos (Dos millones novecientos sesenta y cuatro mil novecientos veintinueve Bolivianos provenientes en realidad, al final del cuento de los recursos del Chaco que fueron transferidos a la Autoridad Electoral por Yacuiba, Carapari y Villa Montes), en una columna anterior difundida el 21 de septiembre de 2016 (ver: http://desdeyacuiba.blogspot.com/2016/09/la-columna-de-jose-2062.html) hacíamos notar que de no ser utilizados para un hecho histórico tan importante, tal vez se podría invertir esos casi 3 millones de Bolivianos, en… por ejemplo, comprar 5 ambulancias.

Pero lamentablemente, parece que también despertó el deseo de nuestros políticos locales por recuperar algo de protagonismo para “intentar quedar bien con el pueblo, que ha perdido completamente la confianza en el liderazgo de su clase política dirigente”; muchos vecinos opinan que es una "vergüenza" que se intente "hacer política aprovechando la necesidad del pueblo Chaqueño por obtener su anhelada autonomía" y es que al final el "oportunismo político" siempre aparece porque "en política todo vale para aparecer en una foto" sin embargo, a pesar del asqueo que producen algunos circunstancias, al final los vecinos lo que de verdad esperan; es que todos los políticos locales en un arrebato de desprendimiento por el bien mayor, se unan por la autonomía y que dejen de lado sus intentos de tratar de que unas cuantas gotas de agua caigan por su molino. Todos queremos Autonomía para el Chaco, pero también todos queremos que las Autoridades locales dejen de buscar aplausos por un show y se dediquen a solucionar los problemas, que de una vez aprendan a escuchar y encontrar la manera de disminuir el desempleo y reactivar la economía local, la autonomía debe unirnos y no dividirnos porque así cada quien por su lado, no vamos a llegar lejos; al final, como decía el célebre Martín Fierro de José Hernández: “…Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera… porque si entre ellos pelean los devoran los de afuera…”

(*) El autor, José Luis Claros López es Comunicador Social y Escritor.

 Fotografía Superior: Urna con votos del Referendum para Autonomia Regional. Fotografía, realizada el 6 de diciembre de 2009 Archivo del Fotografo: José Luis Claros López Fuente: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=355463930105&set=a.354431285105.351539.897255105&type=3&theater


Fotografía Superior: Papeleta de Votacion Referendum Autonomia Regional. Fotografía, realizada el 6 de diciembre de 2009 Archivo del Fotografo: José Luis Claros López Fuente: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=354440865105&set=a.354431285105.351539.897255105&type=3&theater 



domingo, 25 de septiembre de 2016 0:00

DOMINGO, 25 DE SEPTIEMBRE DE 1932 (Sobre lo que sucedió en el Fortín Boquerón)



DOMINGO, 25 DE SEPTIEMBRE DE 1932 (Sobre lo que sucedió en el Fortín Boquerón)
I
A CONTINUACIÓN: FRAGMENTOS DE ARTÍCULOS PUBLICADOS DE LOS HECHOS SUCEDIDOS EN BOQUERON EL DOMINGO 25 DE SEPTIEMBRE DE 1932, POR LA PRENSA ARGENTINA DE LA CIUDAD DE SANTA FE: La Artillería Boliviana está reducida a silencio. Los Paraguayos esperan capturas material bélico con la toma de Boquerón.
Asunción, domingo Septiembre 25 de 1932.- Anunciase que la caída del Fortín Boquerón, la cual se cree inminente, reportará al Paraguay la conquista de gran cantidad de material bélico. Se sabe en efecto que en las fortificaciones actualmente sitiadas se encuentra concentrada gran cantidad de elementos de dicha clase, cuya caída en poder del Paraguay sería beneficiosa para su ejército.
Los reservistas.- La Paz, domingo septiembre 25 de 1932.- De acuerdo al decreto de ayer, gran cantidad de reservistas se han presentado hoy en los cuarteles. Como se sabe, estos reservistas son los de las clases de 1924, 1925, 1926 y 1927.
La artillería.- Asunción, Septiembre 25. Informaciones procedentes del frente de operaciones hacen saber que la artillería Boliviana apostada dentro del fortín Boquerón han enmudecido desde hace cuatro días. Se supone que se les han agotado las municiones. Hasta ahora sólo responden a los ataques paraguayos las ametralladoras y la fusilería, cuyas descargas son también cada vez más raleadas.
Bolivia desmiente la noticia. De que haya fiebre amarilla y viruela negra en sus fortines.
La Paz, 25 de septiembre 1932. El Estado Mayor Boliviano desmiente las reiteradas noticias paraguayas acerca de la existencia de viruela negra y fiebre amarilla en los fortines de nuestras tropas.
La Paz, 25 de septiembre de 1932. El Diario "La República" anuncia que por informes de referencia particular se sabe que lucha ya en Boquerón las tropas bolivianas de refuerzo y que han dejado al enemigo entre dos fuegos.
La Paz, 25 de septiembre de 1932. "ÚLTIMA HORA" ha lanzado la iniciativa de que las tropas paraguayas prisioneras que se hayan concentrado, sean utilizadas en la conservación de los caminos en el Chaco, previo pago de jornales por tratarse de soldados conocedores del terreno.
II
Septiembre 25 de 1932.
Nuestra situación de día en día se hace más angustiosa. Tanto los oficiales como la tropa han entrado  en un período de desfallecimiento. Muchos de ellos se desvanecen. El hambre apresura nuestra agonía y a esto hay que sumar la falta de agua. Los rostros de los soldados empiezan a tomar una coloración violácea por la deshidratación de sus cuerpos. La lengua en muchos se torna como una esfera que gira dentro  de la cavidad bucal y la garganta. La voz afónica de los soldados, indica que pronto nos veremos con el delirio que trae consigo la falta de agua... El estómago puede estar semanas enteras sin recibir bocado; pero, la sed no se puede resistir.
Esta noche el sargento sanitario ha hecho que el pozo sea habilitado; pero el agua que contiene, es en pequeña cantidad, apenas abastece para mojar un poco la lengua de los heridos y preparar un poco de solución de permanganato que sirve para lavar las heridas que empiezan a infectarse tan pronto como se las lava. Dos casos de gangrena entre los heridos y no hay medio de solución. La amputación de los miembros infectados es el único medio.
Los “pilas” ya no se atreven a atacar, se conservan a prudente distancia de nuestras posiciones. Disparan de vez en cuando como para dar a conocer que ellos siempre están en acecho. Los tiros de morteros y artillería han disminuido en intensidad.
Ahora es cada hora. Parece que todos los efectivos del ejército paraguayo se hubiesen concentrado en nuestra retaguardia para  así  evitar  cualquier  intento  de  ruptura  del  cerco  por  nuestras  tropas  de  Yucra.  Ante  la  resistencia  que  oponen  los paraguayos,  éstas  también  han  paralizado  sus  acciones;  mientras  tanto,  las  fuerzas  enemigas  van  acumulando  más refuerzos.  El  ruido  de  los  camiones  tras  las  líneas adversarias  sigue  sin  interrupción.  Las  líneas  paraguayas  siguen  sin interrupción.  La  máquina  de  guerra  de  los  paraguayos  continúa  su  curso  sin  contratiempos.  Cada  jefe,  oficial  y  soldado, conoce la responsabilidad que tiene y cada uno cumple lo mejor que puede. Mientras tanto en el frente  boliviano, se carece de todo. No hay gente ni para cubrir los claros dejados por los caídos. No hay víveres para los combatientes. Munición que escasea.  Armas  sin  repuestos.  En  fin...,  todo  un  desastre;  a  esto  hay  que  añadir  la  irresponsabilidad  de  los  generales  e incluso  del  Presidente  Salamanca  y  sus  famosos  ministros  que  se  dan  las  ínfulas  de  estrategas  militares,  por  esto  la tardanza de la llegada de refuerzos al campo de batalla...
Ahora veamos lo que dice el Coronel Aquiles Vergara, respecto a estos días que pasan en el trágico reducto de Boquerón: “Indispensable  es  referirnos  ya  a  la  etapa  agónica  de  Boquerón.  Prescindir  en  cualquier  análisis  que  hagamos  de  las ocurrencias  en  esos  días  aciagos  de  todo  lo  que  no  tenga  atingencia  absoluta  con  el  cuadro  militar,  proscribiendo condiciones de índole internacional, de política interna, o de aquellas simplemente líricas y declamatorias, pues la dramática realidad y precipitación de los sucesos, hacen que estas últimas, tengan escaso o ningún valor...“
Mientras un parte dirigido desde Muñoz, dice lo siguiente: “Transmitido de Muñoz.— Cif. Nº 627.- ESMAYORAL- La Paz.- Urgente—  Contraataque  que  realizóse  hoy,  no  tuvo  ningún  resultado.  Enorme  superioridad  numérica  potencia  enemigo paralizaron  toda  acción.  Sin  embargo  intentaremos  último  esfuerzo  contraatacando  día  28  o  al  amanecer  29.  Continúa incursión fuertes patrullas montadas alrededor de Tinfunqué. Demás sectores sin novedad. Hoy lanzamos  sobre Boquerón 2.000  cartuchos  y  algo  de  víveres.  Paneles  indican  agotóseles  víveres  y  municiones.  Por  mucho  esfuerzo que  realiza aviación, reaprovisionamiento es siempre deficientísimo. Fdo.- Gral. Quintanilla.”
Se  piensa  todavía  en  un  contraataque,  sabiendo  que  ya  es  difícil  romper  la  superioridad  enemiga.  ¿Por  qué  no  se  dio anteriormente  una  orden  para  evacuar  Boquerón?  Por  entonces,  nuestros  soldados  estaban  en  condiciones  de  hacer  un esfuerzo  para  salir;  pero,  ahora,  es  sumamente  imposible.  ¿Qué  haríamos  de  nuestros  enfermos  y  de  los  ciento  treinta heridos  que  no  pueden  tenerse  en  pie?  ¿Abandonarlos a  su  suerte  dentro  del  fortín?  No,  esto  sería  inhumano...  ¡Ah, generales  de  mi  Patria!  ¡Cuántos  desaciertos  se  ven en  nuestra  Historia  por  falta  de  visión  en  los  hechos  y  por  la incomprensión  de  nuestros  problemas...!  Vosotros  habéis  estimado  más  la  dignidad  personal  que  la  supervivencia  de nuestras  tropas;  el  egoísmo  político  de  vuestras  absurdas  ideas  y  de  aquellos  que  se  han  dado  el  título  de  “grandes estrategas”... de salón, fue primero antes que la situación de la Patria. Hoy Boquerón no se queja de  su suerte. Su martirio es un holocausto en aras de lo más grande: la Patria... Cada arruga de su frente, cada herida, cada mueca de dolor, es una maldición para los conductores de esta guerra…
Son  las  dos  de  la  tarde.  El  sol  canicular  derrama  sus  rayos,  cual  saetas,  sobre  las  esqueléticas  espaldas  de  nuestros soldados; abrasados por la sed devoradora, deambulan dentro del bosque, en busca de hojas o raíces que aplaquen en algo la desesperante sequedad de sus gargantas...
Máximo  Choquecallata,  del  Regimiento  14  de  Infantería,  busca  en  este  momento  dentro  del  tuscal  algo  para  llevar  a  su reseca boca. Su paso tambaleante indica a primera vista que de un momento a otro va a caer. ¡Es tanta  la debilidad de su cuerpo, que apenas se conserva! Se acerca a un árbol, arranca sus hojas espinosas, las lleva a su boca, siente su amargo sabor,  lo  arroja;  se  acerca  a  otro  y  hace  lo  propio.  Tampoco  le  es  agradable.  Ve  por  fin  unas  hojas  carnosas.  Son “carahuatas” (plantas espinosas con raíces carnosas); se arrodilla y empieza a devorarlas como un animal herbívoro; pero la fatalidad está también junto a él... En este momento se siente en el espacio el silbido característico de la aproximación de un proyectil  de  artillería  y,  de  pronto...  ¡un  estruendo!  Trozos  de  metal  fundido  se  esparcen  en  el  ámbito  y...  uno  de  ellos destroza toda la parte glútea del soldado. Lanza ungrito angustioso de dolor. Varios soldados van al  lugar y encuentran a Choquecallata que se debate entre dolores. Una pierna estaba a dos metros del lugar; mientras el cuerpo del infortunado muchacho, presentaba la disección de la otra pierna, desde la región del glúteo. ¡Macabro...! ¡Terrible...! ¡Espantoso...! Los ayes de dolor pronto fueron aplacándose en un suspiro, fue el final de la vida de aquél, que por aplacar su hambre, salió de sus trincheras y sólo encontró a la Parca que vino  en la “carcaza” (trozo de proyectil de artillería) de un proyectil... Buscaba mantener ese hálito que llamamos Vida y otra vino a impedírselo, la Muerte...
Las  dos  y  treinta  de  la  tarde.  Vuelan  los  aviones  paraguayos.  Se  dirigen  hacia  Arce,  parece  que  van  en misión  de reconocimiento; al cuarto de hora se escucha el ruido de sus motores; regresan. Revuelan las posiciones bolivianas y dejan caer cuatro bombas, las que explotan uno fuera de nuestras posiciones y las otras, dentro, sin causar víctimas. Después de rociarnos con el fuego de sus ametralladoras, toman la dirección de su base y se pierden en la lejanía del horizonte...
Los alrededores de Boquerón permanecen mudos. Sólo se escucha el sordo rumor de las ramas de los árboles tronchados que se baten al vaivén del viento. La atmósfera de Boquerón es insoportable por la hediondez que despiden los cadáveres insepultos que se encuentran en la pampa y dentro del monte.
A  las  seis  de  la  tarde  se  sienten  ráfagas  de  ametralladoras  y  disparos  de  fusil  en  las  proximidades  de Yucra;  es  que  el Comando  Superior  ha  ordenado  otra  carnicería.  Nuestros  soldados  irán  sin  fijarse  que  van  hacia  lo  imposible,  donde encontrarán la muerte inmisericorde; pero hay que cumplir, pues el soldado obedece, no discute...
En  tanto  que  los  soldados  de  Boquerón  morían  y  volaban  hecho  pedazos  por  la  metralla,  en  tanto  que  la  carnicería continuaba tronchando hogares, sembrando luto  y lágrimas, la diplomacia se consagraba a lanzar al mundo, documentos altisonantes impulsados por la vanidad insana de dos hombres: Ayala y Salamanca. Uno decía: “Deseamos la paz”, y el otro respondía:  “También  nosotros  deseamos  la  paz;  pero, habéis  ultrajado  el  honor  nacional”...  En  tanto,  la  metralla  seguía tronchando  vidas  en  el  reducto.  La  guerra  continúa  con  más  furor.  El  número  de  muertos  aumenta  de  día  en  día...
¡Salamanca,  Ayala  ¿no  os  dan  asco  vuestras  manos  ensangrentadas?  ¿No  veis  que  dos  pueblos  de  mejor  suerte  se desangran por vuestra estúpida vanidad? ¿No os roe la conciencia cómo se van cubriendo de luto y desesperación vuestros gobernados? ¡Caiga sobre vosotros el remordimiento  y las lágrimas de las que perdieron un hijo o un esposo! Vosotros os disculparéis diciendo: “Mi pueblo no buscó la guerra; ellos fueron los que nos atacaron”... ¿No existieron otros medios de conciliación fuera de las armas que hicisteis empuñar a vuestros gobernados para que se masacren y se  apuñalen? ¿No veis que se destripan, y se debaten entre la desesperación del hambre y la sed? Podían ser más útiles  a vuestras patrias.
¿Acaso sois dueños de las vidas que les concedió el Ser Supremo para que las arrojéis en la hoguera de la guerra? ¡Claro!, vosotros no conocéis la verdadera guerra con su secuela de calamidades. Vosotros estáis en vuestros palacios y no sentís el  estallido  de  las  bombas,  ni  las  ráfagas  de  ametralladoras.  No  sabéis  lo  que  es  la  sequedad  de  las  gargantas  al  tener necesidad  de  agua.  Vuestros  estómagos  repletos,  no  saben  de  los  dolores  agudos  del  hambre  devorador.  No  sentís  el aguijón  de  la  muerte  que  se  cola  por  una  herida  purulenta.  No  sentís  nada!  ¡Nada  que  pueda  mover  a  conmiseración vuestros renegridos y endurecidos corazones! ¡Salamanca... Ayala!!... ¿Cómo daréis cuenta al Supremo Juez de la causa de esta hecatombe que aflige a mi Patria y a la del enemigo? Estas reflexiones que oís son la voz de la desesperación al ver tanta miseria  y dolor;  aquí en el reducto de Boquerón  y  en sus inmediaciones... Ved, Salamanca  y Ayala, los cientos de cadáveres, que tienen los rostros hinchados y tendidos fuera de nuestras posiciones, como pidiendo a Dios el castigo que merecéis por vuestra maldad, por vuestra insanía de alma. Ahora es difícil detener... Todo irá hasta la consumación de los hechos, hasta la rotura de ese equilibrio que debía reinar entre Bolivia y el Paraguay. Aquí en Boquerón, tenéis la prueba de lo que será después. . . ¡Malditos hombres! ¡Malditos, Pilatos modernos!...

BIBLIOGRAFÍA.

ARZABE REQUE, Antonio. BOQUERÓN DIARIO DE CAMPAÑA. Mes del sitio del glorioso reducto chaqueño. EDITORIAL UNIVERSITARIA, ORURO – BOLIVIA 1961
EL ORDEN, SANTA FE, DOMINGO 25 DE SEPTIEMBRE DE 1932
SANTA FE, de Santa Fe, 25 DE SEPTIEMBRE DE 1932
SEIFERHELD, Alfredo. La Guerra del Chaco. 2007

VOS ERES EL VISITANTE

LA NIÑA Y EL FANTASMA Y OTROS RELATOS (CLICK SOBRE LA IMAGEN PARA DESCARGAR EL ARCHIVO)

LA NIÑA Y EL FANTASMA Y OTROS RELATOS (CLICK SOBRE LA IMAGEN PARA DESCARGAR EL ARCHIVO)
Autor: José Luis Claros López

EL PIRATA DEL PILCOMAYO Y OTROS CUENTOS

EL PIRATA DEL PILCOMAYO Y OTROS CUENTOS
El Pirata del Pilcomayo y Otros Cuentos (Tercer Libro escrito por José Luis Claros López)

VERSIARIO INVERNAL DE UN DESAMOR PRIMAVERAL

VERSIARIO INVERNAL DE UN DESAMOR PRIMAVERAL
Versiario Invernal de un Desamor Primaveral. Cuarto Libro escrito por José Luis Claros López, antología de poesías.

Archivo del blog

SITIO WEB PUR

Powered By Blogger
Blogger Templates

YACUIBA

YACUIBA

BUSCADOR

Cargando...

TRADUCE ESTE BLOG

EN LA ENTRADA DE SAN PEDRO

EN LA ENTRADA DE SAN PEDRO

MI GATITO

Seguidores