sábado, 9 de diciembre de 2017

La Columna de Jose: LOS BOLIVIANOS Y EL PARTIDO DE ESTADO.

La Columna de Jose (*)
LOS BOLIVIANOS Y EL PARTIDO DE ESTADO.

Un Partido de Estado, nombra el bien y el mal, designa lo que es democrático y lo que no lo es, elige, nombra y controla todos los poderes del Estado, sin problemas ni cromáticos ni de ideología porque le da lo mismo pintarse de rojo revolución, como también de otro color, virar a derecha ó establecer cualquier alianza coyuntural, todo sea por el bien del Partido, permanencia del uso y disfrute del poder únicamente por parte de la elite partidaria. Bolivia, vivió dos experiencias de Partido de Estado en el siglo XX, en las primeras dos décadas del siglo pasado todo lo decidía la cúpula del Partido Liberal, con elecciones donde más de uno tenía derecho a participar pero sólo podían ganar el Partido Liberal, para mantenerse como fuerza política dominante recurrieron a diversas estrategias desde la entrega de tierras como prebenda para ciertos estratos sociales que simpatizaban con el régimen, hasta el incremento de la burocracia en las diversas reparticiones públicas como medio de garantizar la militancia de los correligionarios políticos. El modelo de país que defendían los Liberales era excluyente, discriminador, perpetuador de los privilegios de una clase burguesa minoritaria, sobre las grandes mayorías sumidas en la pobreza y para coronarlo todo; era un régimen antinacionalista defensor del eurocentrismo, su mayor herencia para la posteridad fue la entrega del Litoral y de otras grandes extensiones de territorio Boliviano a favor de otros países a cambio sólo de monedas y ventajas comerciales para los empresarios patrocinadores que financiaban al Partido Liberal, que utiliza el erario como un medio para garantizar el favor de las voluntades de sus adherentes. Después de la caída del Partido Liberal, pasaron varios años, para que un nuevo Partido de Estado surja en Bolivia, producto de la revolución de abril de 1952, el Nacionalismo Revolucionario imprimió su particular estilo de práctica política, eso sí fueron más nacionalista que los del Partido Liberal, su documento ideológico fundacional basado en la concepción de alianza de clases, fue una influencia del movimiento estudiantil que lidero la Reforma Universitaria de 1928, mientras disfrutaban el ejerció del poder en solitario, el Movimiento Nacionalista Revolucionario fue un Partido de Estado, pero con la llegada en 1982 del sistema de la democracia partidaria de los acuerdos; fueron desapareciendo sus antiguos métodos que caracterizaron esa etapa.

Un Partido de Estado, según Pablo González Casanova (1981), es el órgano especializado en las tareas relacionadas con la lucha política para mantener el predominio monopólico del gobierno en los puestos de elección popular, consolidando el objetivo de organizar, movilizar y encauzar al electorado, mediante la otorgación de premios, concesiones y castigos para mantener la disciplina partidaria, que utiliza pragmáticamente la política, porque al final el Poder del partido es el del Estado. Actualmente los bolivianos, tenemos un Partido de Estado, que mantiene su fuerza económica, política e ideológica con una organización autoritaria, represiva, concesionaria, de tal manera que los dispersos movimientos ciudadanos de oposición luchan contra el Estado que se presenta como partido, que provee servicios críticos que permiten a las élites gubernamentales mantener y ejercer su capacidad de decisión. La historia nos enseña que, a los partidos de Estado, sí se les puede derrotar, por las buenas y hasta con sus reglas, pero para lograrlo se requiere una estructura organizacional, una definición ideológica política y una propuesta de modelo distinto, además se necesita mucha juventud, porque todo Partido de Estado utiliza propagandísticamente la lucha contra el pasado, en ese escenario sólo las nuevas alternativas que se construyen desde abajo y hacia arriba pueden derrotarle.


(*) El Autor, José Luis Claros López es Comunicador Social y Escritor.


miércoles, 6 de diciembre de 2017

La Columna de Jose EL ANDINOCENTRISMO CULTURAL Y EL MASIFASCISMO

La Columna de Jose (*)
EL ANDINOCENTRISMO CULTURAL Y EL MASIFASCISMO

Comprender la acuciante situación de Bolivia es una tarea necesaria para generar propuestas positivas de cambio que permitan construir la nación boliviana, sin clases humilladas y con justicia social. Pero al comprender esta situación también comprendemos hasta qué punto el “andinocentrismo cultural” de manera violenta y odiosa pretende perpetuar su decisión no consensuada de imponer su voluntad con el pretexto de satisfacer los deseos de una “supuesta mayoría excluida”, sin respetar los derechos manifiestos en la actual Constitución Política del Estado, instrumentalizando conceptos como “socialismo del siglo XXI”, materializando la corrupción más descarada y una prebendalista política pública de asistencialismo gubernamental a cambio de doblegar la voluntad individual y colectiva de las grandes mayorías, donde el culto al caudillo y el ciego convencimiento que solo existe una verdad, la verdad oficial editada y difundida hasta el cansancio en una suerte de monstruoso cambalache de discursos, mensajes y propaganda preparada para simular el sonido de las palabras de la conocida marcha de la Internacional: “arriba los pobres del mundo, de pie los esclavos sin pan” Pero una cosa es el disfraz de socialistas y otra es la realidad.

El andinocentrismo cultural es el nuevo ideologuema adoptado para la instrumentalización del odio como doctrina dirigida a la obtención del poder absoluto, el andinocentrismo cultural aborrece las reglas del sistema democrático, desprecia el discenso, critica constantemente a todos los que se oponen o cuestionan su forma de hacer política. Comprendemos ahora, que el andinocentrismo cultural aprovechó el desgaste de la clase política que gobernaba por medio de la democracia pactada, para luego al estilo fascistoide utilizar las reglas de la democracia para transitar la ruta hacía un sistema totalitario. Es evidente que el andinocentrismo cultural y el masifascismo practicaron desde su ascensión al poder una política sucesiva del engaño y la mentira, de instrumentalización del odio y de una confrontación permanente. Será difícil superar el odio y polarización al nivel de violencia de tipo “bifurcatorio” que es el resultado del andinocentrismo cultural, pero el pueblo boliviano más temprano que tarde comprenderá que tanta violencia y aplicación sistemática del engaño, no son el camino para la construcción de la nación boliviana. La esperanza permanece todavía y es posible incluso que de estas ruinas; se levanten los pilares y se construya realmente el pacto social incluyente al que todos aspiramos, pero para que esto suceda es necesario la derrota electoral del andinocentrismo cultural que ha fracasado en su intento por silenciar a la Bolivia Democrática.


* El Autor es José Luis Claros López, Comunicador Social y Escritor.

Fotografía: Charles Chaplin, en una Escena de la Película El Gran Dictador.

domingo, 3 de diciembre de 2017

La Columna de Jose: LOS YACUIBEÑOS Y LA ADMINISTRACIÓN DE LA POBREZA.

La Columna de Jose (*)
LOS YACUIBEÑOS Y LA ADMINISTRACIÓN DE LA POBREZA.

Este año 2017, el Gobierno Autónomo Municipal de Yacuiba a presupuestado más de 268 Millones de Bolivianos para poder atender las necesidades de la población, está cantidad de 268 Millones de Bolivianos, supera por varios Millones la cantidad de recursos administrados durante la Gestión 2007 (menos de 217 Millones de Bolivianos), como también los recursos recibidos durante los años del quinquenio siguiente, pero esos fueron los años cuando se inició la etapa de construcción y modernización de las antiguas infraestructuras educativas y de salud, cuando las Asociaciones Productivas del Municipio tuvieron la gran oportunidad, de recibir el apoyo que durante años desde la caída del comercio de frontera (2001) venían solicitando como una contraparte del Sector Público para producir el despegue de una Industria Local. La inversión en desarrollo humano sostenible durante aquellos años con menos recursos que los que se administran ahora, permitieron además incrementar los ingresos propios provenientes del pago de impuestos al Gobierno Municipal, porque los vecinos por fin sentían que los recursos de los Yacuibeños se materializaban en obras que transformaban el paisaje urbano de la ciudad.

Pero, a partir del año 2015 las autoridades locales comenzaron a manejar la expresión tercermundista de: “administrar la pobreza” y a utilizar hasta el hartazgo el esfuerzo propagandístico de posesionar en el imaginario Yacuibeño, la cuestión de una catastrófica disminución de recursos para el sostenimientos de las anteriores y la inversión en nuevas políticas públicas de Desarrollo Social, está situación que se resumía en una economía de las palabras que las reducía a una expresión breve, incuestionable y contundente de sólo diez caracteres “no hay plata” cuando en realidad, existen actualmente más recursos que los que se administraban hace diez años. Pero más allá de los números se pregona constantemente que los Programas Sociales implementados durante la Gestión de Carlos Brú; no solucionaron el problema de la pobreza, pero no se debe olvidar que todos los Asistencialismos Sociales proporcionados por los niveles de gobierno, son la prueba de que se prefiere administrar la pobreza en lugar de combatirla, la inutilidad de los programas sociales al final sucederán sea quien sea el gobernante, porque los beneficiarios no asumen la realidad del objetivo de dichos programas “es ser simplemente un alivio momentáneo de la situación de pobreza”, pero no existe un “mea culpa” por parte de los sectores organizados que recibieron recursos públicos durante más de una década para llevar a Yacuiba rumbo a un horizonte distinto que permita el despegue de la producción local, salvo un par de contadas excepciones como paso con el tema de los Productores de Uva, en este punto falló el sector privado que recibiendo la contraparte del sector público no pudo evolucionar de un modelo asociativo al empresarial productivo y emprendedor, toda la inversión pública depositada en estos sectores fluyo por la economía local transformada en un capital que no generaba plusvalía; según la opinión de varios vecinos de Yacuiba, el Gobierno Municipal ya no invierte recursos en la obra pública lo que permitiría dinamizar la economía, como tampoco resuelve los problemas de las necesidades básicas de la gente. Mientras tanto, de acuerdo al Censo 2012 tres de cada diez Yacuibeños son extremadamente pobres y es que la razón del problema, va más allá. Solucionar la pobreza no es nada simple, peor todavía cuando en Yacuiba, se escoge entre personas para ocupar cargos públicos, pero no se escoge entre modelos alternativos de sociedad. Sin un cambio de modelo, ninguna política pública implementada en el Municipio conseguirá la ampliación de capacidades y oportunidades para que los ciudadanos de Yacuiba, puedan experimentar la promoción del desarrollo socioeconómico sostenible e igualitario, la preservación y promoción de valores culturales, la conservación del medio ambiente y el establecimiento de un buen gobierno, mejorando los indicadores de felicidad de los Yacuibeños.

(*) El autor, es José Luis Claros López Comunicador Social y Escritor.

domingo, 26 de noviembre de 2017

La Columna de Jose IMPORTANCIA DE LA ADMINISTRACIÓN Y GESTIÓN PÚBLICA, EN EL DESARROLLO LOCAL.

La Columna de Jose (*)
Importancia de la Administración y gestión Pública, en el Desarrollo Local.

Max Weber, planteó que “la burocratización es provocada más por el aumento intensivo y cualitativo y el desarrollo interno de las tareas administrativas, que por la ampliación extensiva y cuantitativa. Pero hay una gran variación en la dirección tomada por la burocratización y los motivos que la provocan” (2000, p. 42) planteando así que “la superioridad puramente técnica de la organización burocrática ha sido siempre la razón decisiva de su progreso respecto de toda otra forma de organización. El mecanismo burocrático es a las demás organizaciones como la máquina es a los modos de producción no mecanizados” (Ibid, p. 47), eso quiere decir que no podría existir modernidad sin Administración Pública que sostenga los andamiajes de la sociedad. Sin embargo, desde comienzos del Siglo XXI se habla de la denominada “nueva gerencia pública” como el desarrollo de nuevas formas de intervención por parte de las autoridades públicas, basadas en la creencia errónea de la existencia de un mercado de competencia perfecta, tal competencia no se da en el mundo real, en el cual los mercados son oligopólicos. Pero, eso no resta importancia en el papel de la Administración y Gestión Pública porque a diferencia del sector privado, los servicios públicos no suelen ser individuales sino colectivos. El sector privado se relaciona con “hombres económicos aislados”, en tanto el Estado lo hace con “hombres políticos agrupados”. Obviamente desde una perspectiva técnico académica y política, la Administración Pública se diferencia de la Administración de Empresas, por la existencia de la dicotomía público/privado. Partiendo de la comprensión que la administración pública y privada son diferentes en su estructura, como en materia de personal, porque lo Público tiene sus objetivos de servicio a la comunidad, mientras que lo privado tiene objetivos de lucro. Pero, políticamente la administración pública actúa tutelarmente sobre la privada, incluyendo a toda la comunidad en cambio lo privado es un sistema que requiere de la administración pública para su subsistencia. No se debe olvidar que como plantea Karl Marx, (El Capital) “el capitalista, es un hombre práctico, que, si no siempre piensa lo que dice fuera de su negocio, al frente de éste sabe muy bien lo que hace”.

En la esfera local, la crisis económica y el desarrollo de organizaciones de la sociedad civil, promovió la concepción de asumir la necesidad de “gerenciar” desde una perspectiva capitalista empresarial al sector público, interpretando así que un buen gobernante, es un sujeto con capacidad de liderazgo para habilitar y promocionar actuaciones de actores externos, a los cuales orienta, dirige y coordina. Pero, la realidad demuestra que no alcanza con articular y desarrollar proyectos bajo modalidades de gestión asociativa. En Yacuiba, por ejemplo, la imposición del modelo asociativo en las estructuras de producción es un fracaso. En su obra “Desarrollo Local”, Arizaldo Carbajal Urbano, planteó al desarrollo local como un “debate en construcción; que puede des-inventarse y re-inventarse; que requiere ser construido-reconstruido en sus discursos y en sus prácticas… El desarrollo local debe ser un proceso donde el principal protagonista es la comunidad, los actores sociales; los profesionales o “expertos” deben facilitar dichos procesos” (2011, pp. 226-227), entonces creer que la obra pública no incide para la generación de movimiento económico en la comunidad ó que lo privado puede imponer un estado corporativo que beneficie a todas las clases sociales es una hipocresía, Lucas Carballo en “Los nuevos desafíos para la gestión del desarrollo Local” también señalaba “el Municipio debe ser pionero en relación a su eficiencia y capacidad de acción en un contexto de escasez. Debe garantizarse, por intermedio de la adecuada gestión de sus personas, un cuerpo técnico capaz de llevar adelante un proyecto de ciudad no sólo para contener las crecientes demandas sociales” (2002, p.58), entonces la salida de la crisis para la comunidad, no llegará desde lo privada, sino desde lo público en base a una “Planificación Estratégica no porque suene moderno, sino porque queremos modificar una realidad que no nos gusta, y no queremos modificarla en cualquier sentido sino en uno en particular. Esto demanda convicción, decisión, capacidad técnica, liderazgo moral y liderazgo de gestión” (Ibid, p.59); por esa razón es importante la Administración y Gestión Pública en el desarrollo local, porque ninguna reforma estructural que se pretenda realizar podrá hacerse sin la participación de los burócratas, la burocracia es fundamental para el desarrollo, son el capital humano del Estado en todos sus niveles.


(*) El autor es José Luis Claros López, Comunicador Social y Escritor. 


domingo, 19 de noviembre de 2017

La Columna de Jose: LA FUNDACIÓN DE YACUIBA EL 22 DE NOVIEMBRE DE 1841, ES MENTIRA. Por José Luis Claros López

La Columna de Jose (*)
LA FUNDACIÓN DE YACUIBA EL 22 DE NOVIEMBRE DE 1841, ES MENTIRA.

Repiten erróneamente que la fundación de Yacuiba, se produjo el lunes 22 de noviembre de 1841 y mayor equivocación aún afirman que un “supuesto Decreto” de Fundación de Yacuiba fechado el 22 de noviembre de 1841 y los más imposible que Manuel Rodriguez Magariños fundó la villa de Yacuiba. Bueno sin mucho esfuerzo consultando simplemente la Gaceta Oficial del Estado disponible digitalmente, podemos corroborar que no existe ningún Decreto que determine la fundación de Yacuiba, pero sí existe una Ley de 25 de febrero de 1957 estableciendo en su “Artículo único. — Elévase a categoría de ciudad la población de Yacuiba, capital de la Provincia Gran Chaco del Departamento de Tarija, debiendo, en consecuencia, gozar de las preeminencias correspondientes”; la primera vez que escuche la historia de que Manuel Rodriguez Magariños fundó Yacuiba fue hace muchos años en las celebraciones cívicas por el aniversario del Gran Chaco en 1996 entonces a pesar de mi corta edad, pude comprender que tal cosa era imposible por una simple cuestión de distancias, sucede que desde la primaria nos enseñan que un 18 de noviembre (4 días antes) de 1841 el General José Ballivian en la Batalla de Ingavi, conseguía el milagro de salvar la independencia de Bolivia, todavía hoy leemos en el anverso de nuestras monedas un lema en honor a ese acontecimiento “la unión es la fuerza” y entre los militares que integran su Estado Mayor que participa de la batalla de Ingavi y según su biografía publicada por el Historiador Julio Díaz Arguedas Manuel Rodriguez Magariños obtiene luego de la batalla el grado de Coronel y recibiendo de acuerdo a la Orden General de 12 de Diciembre de 1841 una de las Medallas por sus actos en la batalla de Ingavi. Luego de la batalla de Ingavi, que fue las más sangrienta de la historia Boliviana en la primera mitad del siglo XIX (no era para menos, sí los soldados bajo el mando de Ballivian perdían la batalla, hoy Bolivia no existiría como nación soberana), Magariños recibe la orden de continuar el avance y persecución del derrotado ejército Invasor Peruano más allá de la frontera común que dividía las dos naciones, realiza estás acciones con esfuerzo y sacrificio de varios cientos de hombres debido a que los soldados peruanos en retirada defendían su propio territorio del avance de la fuerzas de ocupación bolivianas, de tal forma que por fin el 9 de diciembre de 1841, Tacna cae y es ocupada por las tropas del Coronel Manuel Rodríguez Magariños, no abandonará Tacna hasta el siguiente año de 1842, entonces por lógica simple como es posible que Manuel Rodriguez Magariños esté avanzando rumbo a Tacna y despierte la mañana del lunes 22 de noviembre de 1841 en algún punto del camino de la sierra peruana pero al mismo tiempo funde Yacuiba ese mismo día, sí existe una distancia de más de 1500 kilómetros que demoraba en aquel tiempo varias semanas en ser cubierta. Simplemente la respuesta es, que atribuir la fundación de Yacuiba a Manuel Rodriguez Magariños es falso, tan falso como decir que Yacuiba fue fundada el 22 de noviembre de 1841. El General José Ballivian es el Primer Presidente de Bolivia en ser juramentado en Tiwanaku mediante Decreto de 27 de septiembre de 1841, aceptando Ballivian “la suma de los poderes políticos, con que me han investido los pueblos, hasta que restablecido el órden público, la Convención, que oportunamente será convocada, constituya la nación”, emitiendo luego el Decreto aludido del 22 de noviembre de 1841 pero el espíritu del Decreto no habla en ningún momento del Chaco mucho menos de Yacuiba y además en su artículo 12 indicaba que “este decreto se someterá á la próxima Legislatura, para su soberana sanción”, la próxima legislatura será la de 1842 y el Decreto hace referencia en realidad al poblamiento del territorio oriental del Beni, en noviembre de 1842 casi un año después Ballivian emitirá el Decreto de 18 de noviembre de 1842 que creará en los territorios aludidos “alejados de la República” un nuevo Departamento, el Departamento de Beni. 
Lamentablemente, a pesar de la tan abundante y además incuestionable cantidad de documentos históricos el año 2010 se comete por error el imponer una fecha equivocada como día de fundación de Yacuiba, emitiéndose las Ordenanzas Municipales Nro. 063/2010, del 20 de octubre de 2010 y la Ordenanza Municipal Nro. 069/2010, del 12 de noviembre, en la cual se declara “día de reconocimiento y regocijo general, con suspensión de actividades públicas y privadas, a la fecha 22 de noviembre de todos los años”. Es lamentable tal situación, porque la evidencia histórica demuestra que Yacuiba era territorio de la nación Chane, que dicho territorio fue reconocido como propio de la nación Chane por el Prefecto de Tarija en la década del 40 del siglo XIX ya que así garantizaba tener un aliado en su avance contra los Tobas y que luego del fracaso de la expedición al Pilcomayo y la partida del Prefecto de los territorios del Chaco Tarijeño, es que se produce la ocupación forzada de los territorios que hoy constituyen Yacuiba y que formaban parte de los territorios sagrados de la nación Chane. En conclusión, Yacuiba sí tiene una fecha de fundación, pero esa fecha no es el 22 de noviembre de 1841, según indicaba Benjamin B. Wolman en “Contemporary Theories and Systems in Psychology” (1960); Alfred Adler señaló “una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa” y este quizás sea la razón que al final envuelve la cuestión de la fundación de Yacuiba.

(*) El autor, José Luis Claros López es Comunicador Social y Escritor. 

Fotografía tomada el año 1900 en Yacuiba, sudeste de Bolivia en la foto un ñandu adulto domesticado. Fuente: Smithsonian Institution. Bureau of American Ethnology page 517 of "Bulletin" (1901)


lunes, 13 de noviembre de 2017

La Columna de Jose: LOS PROBLEMAS DEL CHACO, NO SE SOLUCIONARÁN CON OTRA CUMBRE MÁS.

La Columna de Jose (*)
LOS PROBLEMAS DEL CHACO, NO SE SOLUCIONARÁN CON OTRA CUMBRE MÁS.

De acuerdo a los datos que nos dejó el Censo de 2012, lamentablemente sólo 2 de cada 10 Yacuibeños tienen las necesidades básicas satisfechas y 3 de cada 10 son pobres, el resto (más de 37 Mil habitantes) viven en el umbral de la pobreza, la necesidad de agua para la producción y el consumo en el área rural del Chaco Tarijeño fue una conclusión a la que se llegó en los tiempos de CODETAR, sin ir más lejos el año 2012 la Cooperación Sueca y la Cooperación Alemana, coincidieron en proponer una solución al tema de la sequía, sin embargo la propuesta en el Chaco Tarijeño no tuvo repercusión, aun cuando el tema de la falta de agua se transformó en un negocio que beneficia sólo a unos pocos. El Gobierno Regional del Chaco, fue organizador de una llamada “Primera Cumbre Agropecuaria” sin embargo su desarrollo y sus resultados son insignificantes, comparados con los resultados de la Cumbre Agropecuaria realizada en abril del año 2015, en la cual los acuerdos previos asumidos por los sectores públicos y privados involucrados, se materializaron en tres decretos en los cuales se establece el mecanismo de recuperación de suelos degradados para mejorar la salud y capacidad productiva, fortalece el INIAF para fomentar la investigación productiva y Reglamenta el etiquetado de productos transgénicos destinados al consumo humano y una Resolución Suprema que incorpora la porcinocultura al Régimen Agropecuario Unificado.

Creer que son de reciente data el proceso de la producción agropecuaria y sus respectivos problemas en el Chaco, es un error porque según Marx “son el fruto de un proceso de transformación desarrollado a lo largo de generaciones, controlado por el hombre y encauzado por el trabajo humano” (El Capital), entonces podemos afirmar que una Cumbre más ó una Cumbre menos no será ahí el escenario donde se descubran los orígenes de los problemas, descubrir el origen pasa por realizar estudios basados en los antecedentes y resolverlos conlleva proyectar una planificación correcta para la optimización de los recursos en beneficio de las grandes mayorías, pero eso nos recuerda que las actuales autoridades en la Región del Chaco Tarijeño en sus diversos niveles de gobierno carecen de un Plan, descubrir esa realidad de una carencia de un Plan no es una novedad, es más bien el reflejo de la improvisación y del poder del discursos propagandístico en la búsqueda del poder sólo por el poder, sin saber luego que hacer al llegar hasta los espacios de decisión. Como sostenía V. Lenin “hay que ser parte de la solución y no de los problemas” la solución es planificar, pero planificar creando escenarios reales donde la sociedad civil, el sector público, los trabajadores y los empresarios puedan encontrar consensos, pero una “Cumbre” que no pasa de ser sólo un show político y una lluvia de ideas que luego se transforman sólo en buenas intenciones sin proponer ir más allá, sin escuchar más que la posición oficial de las instancias técnicas de gobierno, no es la solución del problema. Las buenas intenciones no son malas, pero lo malo es que como escribió Karl Marx en El Capital, “el infierno está empedrado de buenas intenciones”.


(*) El autor, José Luis Claros López es Comunicador Social y Escritor.

domingo, 22 de octubre de 2017

La Columna de Jose: Construir un modelo diferente.

La Columna de Jose (*)
CONSTRUIR UN MODELO DIFERENTE.

Marx sostiene que la sociedad no es de piedra y que puede cambiar por estar en constante transformación (El Capital), pero sucedió que los políticos y las autoridades en Yacuiba durante la elaboración de la “Carta Orgánica” el año 2014 convencieron a la sociedad que nada debía cambiar, que no se debían construir modelos diferentes de inclusión y participación de los diferentes sectores de la sociedad civil en el espacio municipal Yacuibeño, de tal manera que al final el proyecto de “Carta Orgánica Yacuibeña” compatibilizada, revisada y aprobada por el Tribunal Constitucional Plurinacional TCP, no es símbolo de las aspiraciones de inclusión de los sectores excluidos de la sociedad, tampoco representa un sistema de gobierno eficiente desde una perspectiva de la administración pública y es por consiguiente la ratificación de un modelo de planificación burocrática centralizada que no es para nada participativo, mucho menos representativo. Es evidente que la sociedad civil organizada en Yacuiba, que constituye una oposición constructiva necesita estar en movimiento para expresar y transmitir al resto de la sociedad esa voluntad de construir desde abajo un verdadero cambio positivo de los paradigmas existentes, para lograr una Yacuiba posible con justicia social así como sostiene Eric Hobsbawm: “construir una sociedad en nombre de la cooperación en lugar de la competitividad” (2011, p.395), pero de continuar transitando “el Siglo 21” con el actual modelo excluyente de la voluntad de los vecinos del municipio que al final no participan más que del acto electoral, es algo catastrófico.

Por eso es importante, hablar de cambiar el modelo con acciones y propuestas concretas, sobre todo con relación a la carta orgánica por ejemplo se debe replantear la composición del Concejo Municipal y constituir una democracia más representativa de la voluntad de los vecinos, para lograrlo es importante que cuando llegue su momento y sea sometida en Referéndum sea rechazada la Carta Orgánica que redactaron los políticos del pasado, proponiendo en la nueva redacción un sistema de distribución territorial que divida la jurisdicción del Municipio de Yacuiba en 11 Distritos para que así sea posible asignar 1 concejal Municipal para cada distrito algo así como una elección de Concejales Uninominales, de seguro existirán de nuevo esas voces de los políticos del pasado que nos dirán que tal cosa no se puede hacer realidad, pero resulta que durante la etapa de revisión de las Cartas Orgánicas el TCP aprobó para el Gobierno Municipal de Sucre un modelo de selección de los concejales que conformaban el poder legislativo constituido de la siguiente manera; por Concejales Elegidos por Distritos de manera uninominal, por Concejales elegidos por el método de proporcionalidad de mayoría y minoría tal como se los eligen en Yacuiba y además la inclusión de 1 Concejal Elegido por Usos y Costumbres (Método Asambleario) para la población de origen Quechua, sí el TCP aprobó ese modelo para Sucre porque no se puede aprobar algo similar para Yacuiba, si bien es cierto que luego en las urnas el 2017 este Proyecto de Carta Orgánica Municipal fue rechazado por la población del Municipio de Sucre, esto no significaría que sea mala la idea de legitimar cada espacio que compone la representación del Concejo Municipal. Yacuiba, no puede seguir siendo administrada y gobernada con el estilo y el modelo burocrático centralizado heredado del pasado Siglo XX, es necesario construir una sociedad nueva “una sociedad mejor, es decir, socialmente más justa, y una sociedad basada en la comunidad y la cooperación no en la competitividad” (Ibídem, p.409), la sociedad civil organizada tiene que tener la capacidad de pasar de criticar a proponer, para constituirse así en una oposición constructiva que permita que se rompan los paradigmas construyendo así para la Yacuibeñidad una realidad con más justicia social. (*) El autor, José Luis Claros López es Comunicador Social y Escritor.

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