miércoles, 17 de febrero de 2010

Se casaron en silencio por el P. Miguel Donahue

Se casaron en silencio

Publicado el 17 Febrero 2010 Fuente El Nacional Tarija

P. Miguel Donahue

Recuerdo que hace varios años atrás fui invitado a concelebrar un matrimonio con el P. Ademar Espinoza en la Catedral. Como conocía a la pareja de novios, el me invitó a realizar la ceremonia en medio de la Misa. Yo antes memoricé sus nombres y la formula en señas. La respuesta de Padre Ademar fue decirme que debería repetir la fórmula escrita en el libro. El no sabía que los novios eran sordos.

Esta vez estaba mejor preparado. Trabajé de antemano con María (quien es sorda) para practicar el Padre Nuestro en lengua de señas y tuvimos un intérprete para ayudar a la comunidad sorda presente en la iglesia con la traducción de la Misa.

Una catequista bilingüe María Ester preparó a los novios y los ayudó a memorizar toda la formula en señas. No sé lo que pasó. Tal vez Jorge y María del Carmen se emocionaron mucho cuando tenían que decir sus votos en señas uno al otro. Consecuentemente la única seña que les salió fue el “Sí” de ambos. Fue suficiente. Ya estaban casados por lo civil desde hacia seis años y sabían lo que estaban haciendo.

Hubo muchos momentos conmovedores en la ceremonia y el Salmo fue uno de esos. Me senté en el primer banco para observar mejor a María y Fátima cantar “Eres Tú”. Se pusieron guantes blancos para enfatizar las acciones de sus manos. María había memorizada las palabras de la canción que no escuchaban. Fátima daba las pautas de cuando empezar y pausar. Las caras de los novios eran un espectáculo digno de contemplar. Por fin estaban en “su” iglesia y mirando su idioma en un arte que terminó con una lluvia de flores y aplausos de los presentes.

María empezó la introducción al Padre Nuestro con el coro mientras yo me ponía los guantes. No suelo ser nervioso en la iglesia pero era la primera vez que sin interpreté iba a comunicar a la comunidad sorda “cantando” en su propio idioma.

La recitación de las palabras fue en señas de los dos de nosotros con la música del órgano tocando al fondo. Esta vez era los oyentes los que no escucharon, no las personas sordas. Me sentí bien, después de tantos años trabajando con personas con discapacidad auditiva yo puse el esfuerzo en empezar a estudiar el lenguaje de señas.

Cuando dieron la vuelta para presentarse a la comunidad Jorge y María recibieron una ovación de parte de toda la congregación. Como una persona sorda no escucha las dos manos chocando, los aplausos se hacen con los brazos levantados en el aire moviendo las muñecas de ida y vuelta con las manos abiertas. El mar de manos que les felicitaban era también un reconocimiento de admisión y aceptación en nuestra iglesia.

Mediante al Decreto Supremo Nº 328 del 14 de octubre de 2009 la lengua de señas bolivianas (LSB) ha sido reconocida como medio de comunicación de las personas sordas en Bolivia, acción “que les permite participar activamente en los diferentes niveles de la sociedad” (Art. 3). Al mismo tiempo que nosotros celebramos esta Misa, se nota el uso de señas en actos públicos y en los noticieros de diferentes medios de comunicación.

Ya hay dos excelentes profesores de señas, ambos sordos, en Tarija con ganas de expandir el conocimiento de su idioma. Uno trabaja en el Comité Departamental de la Persona con Discapacidad (CODEPEDIS) y la otra en ANET. ¡Que estén atentos los que quieren aprender este idioma! Por supuesto hay que aprenderlo de los usuarios originarios porque el idioma es suyo.

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