domingo, 31 de mayo de 2020
miércoles, 27 de mayo de 2020
Educación superior pública virtual, errores y aciertos en la universidad de los tarijeños
Educación superior pública virtual, errores y aciertos en la
universidad de los tarijeños
Por José Luis Claros López (*)
En un pasaje de la obra, La Celestina, escrita en el siglo
XV por Fernando de Rojas, el personaje llamado Calisto, lamenta: “Por mucho que
madrugue, no amanece más pronto”. Con el tiempo, la expresión, se aplica en el
momento de aconsejar la inconveniencia de precipitarse.
La Universidad Autónoma
Juan Misael Saracho (UAJMS) universidad de los tarijeños, decidió reiniciar el 18 de mayo de 2020; las clases.
El Gobierno Nacional, implementó una cuarentena total en todo el país por Emergencia Sanitaria, en marzo y que con el DS 4229 continua hasta el 31 de mayo. El citado decreto, entre lo dispuesto por su artículo 2, ordena la “suspensión temporal de clases presenciales en todos los niveles y modalidades educativa”.
El Gobierno Nacional, implementó una cuarentena total en todo el país por Emergencia Sanitaria, en marzo y que con el DS 4229 continua hasta el 31 de mayo. El citado decreto, entre lo dispuesto por su artículo 2, ordena la “suspensión temporal de clases presenciales en todos los niveles y modalidades educativa”.
Al retornar precipitadamente a clases, la UAJMS, contrarió
al Gobierno Nacional, el llevar la contra, sí es para bien y produce buenos
resultados, estaría formidable. Pero, en éste caso la universidad de los
tarijeños, ejecuta con las clases virtuales un sistema desordenado y
excluyente.
La UAJMS, pretender continuar las clases, sin cambiar nada,
manteniendo un sistema de calificaciones obsoleto, que menosprecia el esfuerzo
académico del estudiante. Un sistema que redujo el proceso de
enseñanza-aprendizaje (PEA) a la obligación de ir a clases. Menoscabando así la
interacción social o poner la teoría en práctica. En la UAJMS, a partir del año
2000, comenzó la deshumanización de la educación.
Con excusas diversas, la mercantilización ganó terreno, las
ventajas tecnológicas no fueron aprovechadas para masificar la educación
superior pública. Freire lo explicaba, en la Pedagogía del Oprimido (1997) “Enseñar
no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su producción
o su construcción. Quien enseña aprende al enseñar y quien enseña aprende a
aprender”.
Pero la universidad de los tarijeños, que acabó con la
educación superior nocturna, dejando a los trabajadores sin oportunidades. ¿Comprenderá
la importancia de la responsabilidad social? ¿Entenderá la necesidad de que
todos tengan las mismas oportunidades? ¿Aceptará que la razón de ser de la
universidad son los estudiantes?
Con los hechos, al implementar el plan de retorno a clases
olvidando considerar distintos factores, demuestra que la respuesta será
negativa.
La UAJMS, debate desde 2016, realizar cambios para salir del
oscurantismo intelectual como resultado de una educación memorística. Retrotrayéndonos
en el tiempo, a finales del siglo XX, la universidad de los tarijeños, también
pasó por un proceso caracterizado por ilusionar con cambiar y transformar la
educación. Pero aplicar recetas foráneas nunca llevará por buen camino.
Escuchar para corregir errores, es importante, pero la
UAJMS, prefiere menospreciar las sugerencias. Encerrada entre sus murallas, el
alma de la universidad sigue prisionera. Rechazar las críticas de una oposición
constructiva, no tapará los problemas para siempre. La historia nos demuestra,
que ir por ese camino no es la mejor opción.
Actualmente, los problemas que afectan la educación superior
pública en la UAJMS, se puede resumir en el acceso de sus estudiantes al
servicio de internet.
La universidad de los tarijeños, prefiere no vincular la
situación económica del estudiante con el PEA, cuando éste también es un factor
a tomar en cuenta. ¿Acaso un estudiante con el estómago vació puede atender en
clases? ¿Un trabajador que pasa 10 o 12 horas trabajando podrá también cumplir
con el horario regular de clases?
Ante las interrogantes, la UAJMS, dejo a los estudiantes dos
opciones: “estudiar” o “trabajar” y no se habló más, del asunto. Pero ahora, la
realidad difiere a la normalidad de antes. Ahora más que nunca, la cuestión
económica es un factor que debería ser vinculante con la educación superior
pública.
Varias voces, en la UAJMS, de los estamentos docente y
estudiantil, además de las autoridades, prefieren caer en la miopía de creer
verdades relativas. Prefieren negar, que sólo el 5 por ciento de la población en
Bolivia tiene acceso a internet ilimitado. Y sin ese factor, cómo pueden
acceder a una educación virtual de calidad los estudiantes.
De acuerdo con la Agencia de Gobierno Electrónico y
Tecnologías de Información y Comunicación (AGETIC), 94% de los usuarios se
conecta mediante celular y conexiones móviles a internet. Es decir, el internet
que fue declarado como un derecho humano, en el caso de Bolivia todavía su acceso es bastante
limitado para la población.
Sin embargo, la universidad de los tarijeños, igual que las
autoridades nacionales del Gobierno de Transición, hablan de la educación
virtual pero no ponen los medios.
Que fácil, es decir, ahora el calendario académico se
reformulará prolongando las clases del semestre I/2020 hasta septiembre. Pero
eso no es el fondo del problema, no se trata de aumentar o quitar días de
clases. De lo que se trata, es de que todos tengan igualdad de oportunidades.
Sí la UAJMS, fuera una Universidad completamente privada, no
habría problemas, para que hagan lo que quieran. Los estudiantes, sí fueran
clientes de la UAJMS, en base a la oferta y demanda realizarían un análisis y tomarían
una decisión. Pero no es así, la UAJMS es una universidad pública.
La razón de ser de la Universidad son los estudiantes y la
UAJMS, pretende olvidar que su misión es servir a todo el estudiantado. Prefiere
caer en el despropósito de continuar el calendario académico, aplicando el
principio darwiniano, de sobrevivencia del más apto. En éste caso, el más apto,
es aquel con los recursos económicos suficientes para continuar estudiando. ¿Dónde
queda entonces la educación pública? Esta situación, refleja los males del
capitalismo entre los cuales también está la mercantilización del conocimiento.
En Bolivia, la Ley 342 dispone desde 2013, que los
estudiantes universitarios del sistema público tendrán acceso gratuito a
internet dentro de las universidades. Pero ahora con las universidades
cerradas, la Universidad debe proporcionar ese beneficio a los estudiantes.
Educación superior pública virtual en la UAJMS, los aciertos.
El principal acierto, consistiría en el hecho mismo de
aceptar su implementación. Obviamente, no lo realizan por voluntad propia sino
por el peso de los acontecimientos.
No debemos olvidar, que la UAJMS, inició un programa desde
2014, que benefició a los docentes con la otorgación de un equipo de
computación. Además, durante los últimos años desarrolló diversas
capacitaciones para promover la utilización de las nuevas tecnologías en el
PEA, por parte de los docentes.
La UAJMS, fue pionera en los primeros años del siglo XXI en
la implementación de un gobierno electrónico y la inserción de los estudiantes
a ese sistema.
Educación superior pública virtual en la UAJMS, los errores.
Los errores, son varios, pero podríamos resumirlos en los
siguientes seis puntos planteados como un petitorio por los estudiantes que
convocaron a un Paro Virtual que se realizó el pasado 26 de mayo.
1. Cumplimiento
de promesas realizadas por las autoridades (desde 2014), para otorgar
gratuitamente a los estudiantes universitarios acceso a internet y
computadoras.
2. Creación de
una plataforma virtual, que no tenga costo en datos al estudiante, para que
pueda continuar con su formación profesional.
3. Extender a
todas las materias un sistema de cursos a ritmo propio, es decir que ya no
estén regulados por una temporalidad arbitraria y que así los estudiantes
puedan ingresar en cualquier momento del día y tengan la oportunidad de
presentar sus tareas y pruebas hasta la conclusión del semestre regular.
4. Flexibilizar
el sistema de calificaciones permitiendo al estudiante aprobar con 51 en
evaluación continua y anular el parámetro de obligatoriedad de asistencia a las
clases virtuales y mantener únicamente la calificación por el cumplimiento de
las actividades virtuales como participación en foros, tareas y pruebas.
5. Implementar
ayudantías virtuales en la totalidad de materias (teóricas y prácticas),
impartidas por auxiliares de cátedra.
6. Dejar sin
efecto la Resolución Rectoral 12/10 para garantizar la permanencia de los
estudiantes.
Profundizar en un debate y encontrar soluciones a estos seis
aspectos, permitirá que la educación superior pública virtual se consolide.
Masificando así la educación superior en el departamento de Tarija.
(*) El autor José Luis Claros López, es Comunicador Social y
Escritor.
domingo, 10 de mayo de 2020
La gestión pública en Yacuiba en tiempos de pandemia por covid-19 analizada desde una aproximación a Nietzsche
La gestión pública en
Yacuiba en tiempos de pandemia por covid-19 analizada desde una aproximación a
Nietzsche
Por José Luis Claros López
La
mentira, como una herramienta discursiva y de gestión pública, es un lenguaje con
una connotación negativa, que no se puede comparar con la realidad. Pero esta
característica, de la construcción del discurso político y durante la
planificación de la Gestión Pública, es aceptada por la sociedad sumisa y
conformista. Para Friedrich Nietzsche, la verdad es una ilusión y el hombre es
un animal social con el compromiso moral de mentir en comunidad, por eso analizó
ya ésta cuestión de la condición humana que acepta la mentira, en su tratado
Más allá del bien y del mal, donde pregunta “cuánta
mentira yace oculta bajo los tipos más venerados de la moralidad contemporánea”
(p.212), la materialización de la mentira en la Gestión Pública, debe tener
un punto de inicio, en un hecho generador que no es un acto aislado, debe
comenzar en alguna parte de la estructura burocrática, que la tolera, la
permite y por último autoriza. La mentira, es permitida por el hombre, así como
el hombre crea la Verdad, le otorga un sitio en el mundo, le otorga realidad,
todo con tal de poder sobrevivir al devenir.
La
gestión pública, es la administración y dirección de las instituciones públicas
y en Bolivia es desarrollada por los servidores públicos que integran la
burocracia de las instituciones. Pero cuando analizamos las políticas públicas
y la voluntad política para su desarrollo final, éstas parten por el criterio
de las Máximas Autoridades Ejecutivas (MAE); que instruyen mediante directrices
específicas.
Al
referimos a los niveles subnacionales de acuerdo con la Ley N° 031, Ley Marco
de Autonomía y Descentralización (LMAD) y toda la normativa legal conexa,
existe en la jurisdicción de una Región Autónoma, un responsable de la Gestión
Pública. En el caso de la Región Autónoma del Chaco, las decisiones vinculadas
con la Gestión Pública son asumidas por el Ejecutivo Regional Transitorio como
MAE del Gobierno Regional de una jurisdicción territorial que abarca tres
municipios: Yacuiba, Villa Montes y Caraparí, pero por cuestiones de ciertas
particularidades del modelo autonómico chaqueño, su accionar se concentra en la
sede oficial, es decir en la capital de la Región Autónoma; la ciudad de
Yacuiba.
La
pandemia por covid-19, fue declarada por la Organización Mundial de la Salud
(OMS) y en Bolivia, la situación ameritó la declaración de una Emergencia
Sanitaria estableciéndose una serie de restricciones entre las cuales está la
cuarentena obligatoria.
La
cuarentena obligatoria y la declaración de Emergencia Sanitaria, en el caso de
Yacuiba, significó que la Gestión Pública que se desarrolla por el Gobierno
Regional, priorice la salud de los habitantes de la jurisdicción territorial.
La
ética, la moral y la verdad, son características que preferentemente deben
poseer las autoridades electas en el desempeño de sus funciones. En el caso de
Yacuiba, la MAE del Gobierno Regional, José Quecaña designado como Ejecutivo
Regional Transitorio, desarrolló durante los primeros cincuenta días de la
Cuarentena, una serie de medidas con el objetivo de garantizar la salud de los
ciudadanos.
Éstas
acciones partieron de una serie de anuncios, con un discurso y un lenguaje que
pretendía transmitir una sensación de seguridad a la población, pero que se
presentaban como hechos concretos.
El
25 de marzo de 2020, José Quecaña en su calidad de MAE del Gobierno Regional,
afirma que se concretó la dotación de 200 camas hospitalarias para el
aislamiento a personas sospechosas y 22 camas de terapia intensiva para el
tratamiento de casos positivos de covid-19, ésta noticia es difundida por
diversos medios de comunicación local y nacional entre los cuales ésta el
matutino tarijeño El País, luego dirige un tour a los comunicadores locales por
un par de instalaciones amobladas con camas y algunos elementos básicos.
Pero
durante los cincuenta días posteriores a ésta presentación, la política pública
implementada durante la Emergencia Sanitaria en Yacuiba, fue desmoronándose,
hasta revelarse como una mentira.
El
2 de mayo, falleció en Tarija, el primer caso de coronavirus proveniente de
Yacuiba. El 4 de mayo, El País, revela que el sistema hospitalario en Yacuiba no
estaba preparado para los casos de terapia intensiva, la información se hace
eco en otros diarios digitales, pero es desmentida por el Gobierno Regional,
que sostiene una versión diferente con la cual plantea “el Gobierno Regional sí está trabajando sin descanso, tanto en la
adquisición de los equipos como en la parte técnica” (El Chaco Informa). Al
final, el día 8 de mayo, desde el Gobierno Departamental, (El Periódico)
revelan que los tratamientos de terapia intensiva para pacientes de Yacuiba,
con covid-19; se realizarán en la capital del departamento.
Está
breve cronología, revela la existencia de un hecho que no sucedió, nos
referimos a la habilitación y preparación de las condiciones en los
establecimientos de salud, para que Yacuiba, pueda enfrentar la pandemia del
covid-19, pero todo se trataba de una mentira, que fue realizada por la MAE del
Gobierno Regional, con el objetivo final de utilizar el lenguaje para pretender
que la población crea en su mentira de manera colectiva.
En
base al pensamiento “el pueblo vulgar es mentiroso” (p.237), aquellos, que
tienen poder (es el caso de la MAE) consideran como un acto permisible, mentir
al pueblo. En el texto de Nietzsche, Sobre verdad y mentira en sentido extramoral
ya identificamos a éste tipo de personas y su estilo “el mentiroso utiliza las legislaciones
válidas, las palabras, para hacer aparecer lo irreal como real”, reconociendo
que al hombre solamente le importa conocer las consecuencias agradables de la
verdad y no así aquello malo que puede llegar a revelar y por eso prefiere la
mentira.
La
mentira entre los seres humanos, ésta muy extendida sobre todo como un elemento
de cohesión social. Con relación, a las políticas públicas para prevenir el
covid-19, que anunciaban estar siendo implementadas en Yacuiba, podemos
retrotraernos a Nietzsche afirmando: “Que la verdad sea más valiosa que la
apariencia, eso no es más que un prejuicio moral” y en éste caso sostener que
quién utilizó “la boca para mentir” fue sin duda el Ejecutivo Regional
Transitorio, José Quecaña, lo cual no quiere decir que tenga la imposibilidad
de decir la verdad parafraseando la sentencia de Nietzsche “Sin duda mentimos
con la boca; pero con la jeta que ponemos al mentir continuamos diciendo la
verdad” (p.118), sin embargo la mentira refleja una realidad de ausencia de
planificación responsable y que durante todo un período de tiempo los políticos
productores de pobreza, disponiendo de recursos económicos no priorizaron temas
como invertir en salud para todos.
Para
Nietzsche, estamos habituados a mentir o para expresarlo de modo más virtuoso e
hipócrita, en suma, más agradable: somos mucho más artistas de lo que sabemos.
Y
es que, la sociedad de Yacuiba, mientras sucedían estos acontecimientos miraba
en silencio, sin protestar, aquí el problema desde una perspectiva Nitzscheana
no es acabar aceptando la mentira inevitable, sino creer que buscamos la verdad
mientras aceptamos la mentira; porque la verdad es dura.
En
ésta situación, el perspectivismo de los habitantes de Yacuiba se aplicaría
como una condición básica. Entonces, eso explicaría en el caso de Yacuiba, porque
la sociedad acepta la narrativa de la mentira, sin más objeciones ni protestas.
Lo
que sucedió, ya es verdad. Lo que se dijo era una no verdad y lo que sucedió
después durante los cincuenta días posteriores a la declaración de la
cuarentena por la pandemia de covid-19 en Yacuiba, revelaron la verdad sobre la
precaria situación del sistema de salud pública, por otro lado, puso en
evidencia que la palabra de la MAE del Gobierno Regional, en su interpretación
de la realidad, encaja en los postulados de Nitzsche sobre la creación de una
mentira y en la idea de que el hombre tiende a imponer su Verdad movido por su
voluntad de poder.
La
mentira para Nitzsche, según Domingo Cia Lamana (2000) es algo inevitable. “Este
modo perspectivo de creación imaginativa, que se halla en todos los seres
orgánicos, constituye un acontecer, un acontecer interno que acompaña al
externo. Vuelve a repetir que el engaño y la falsificación son necesarios para
la vida. Somos los únicos seres de la naturaleza que tenemos la capacidad de
crear esto es de inventar, imaginar”. El hombre posee lo que Nietzsche llama
«voluntad de verdad», tiene voluntad de poder, tiene voluntad de dominar. Por
este motivo no se conforma con sobrevivir
al devenir (Colomina, 2006).
En
su Genealogía de la Moral (p.153), Nietzsche al argumentar la búsqueda de la verdad,
expone la mismo como medio para buscar el error. “Suponiendo que esa voluntad
encarnada de contradicción y de la contranaturaleza sea llevada a filosofar:
¿contra qué descargará su más íntima arbitrariedad? Contra aquello que se
experimenta con más seguridad como verdadero, como real: buscará el error
precisamente allí donde el auténtico instinto de la vida coloca la verdad de
forma más incondicionada”.
Por
esa razón al analizar la gestión pública en Yacuiba, durante los cincuenta
primeros días de la cuarentena por covid-19, la fuerza de los acontecimientos
presentada por las autoridades electas que son los políticos productores de
pobreza y por la burocracia institucional, nos presenta una realidad que
coincide con la posición de Nietzsche, sobre la mentira y la creación de la
verdad. La verdad existe para Nietzsche, pero como consecuencia del lenguaje.
En
Yacuiba, el lenguaje que utiliza la MAE del Gobierno Regional, revisando sus
declaraciones para plantear una situación irreal. Es un lenguaje que se aleja
de lo ético, incluso el hombre miente inconscientemente porque no hay verdad en
sí y, desde luego, la virtud y la moral no serán sino posibilidades de poder y
sumisión (Chalavazis, 2013), como lo reconoce Nietzsche, hay una inocencia en
la mentira que es señal de que se cree con buena fe en una cosa y acostumbra
con el tiempo a justificar la mentira.
Sí
entendemos, la Gestión Pública, cómo la administración y dirección de las
instituciones públicas, y comprendemos por Administración Pública, la actividad
administrativa que realiza el Estado para satisfacer sus fines, a través del
conjunto de organismos que componen la rama ejecutiva del gobierno y de los procedimientos
que ellos aplican. Y aceptamos que, para el Estado, en la búsqueda de una
sociedad más justa, la salud es un servicio éticamente primario, encontramos
que habría en el caso de Yacuiba, un menosprecio por esa priorización.
En
conclusión, Nietzsche, ya cuando se aproximaba el final del siglo XIX, propuso
un cambio en la percepción de los valores morales, una centuria después, vemos
que la mentira continúa existiendo y que las autoridades o los políticos,
utilizan la mentira en un menosprecio por la verdad. La utilización, de la
palabra, para ocultar la verdad, sin embargo, no es algo que pueda ser
perpetuado y a pesar de que la verdad al final es revelada, la sociedad
continua sin reaccionar.
En
el caso de Yacuiba, en lo que se refiere a la gestión pública en materia de
salud, desarrollada por el Gobierno Regional, no sería la primera vez, que tal
cosa sucede y entonces hablamos de una larga herencia, de algo que no solamente
aconteció durante los primeros cincuenta días del a cuarentena por la pandemia
de covid-19, sino que ya sucedió en el pasado, porque como sostiene Nietzsche con
relación al hombre, “por ser tal, lleva en su cuerpo la herencia de una
ascendencia multiforme, es decir, instintos y criterios de valor antitéticos y,
a menudo, ni siquiera sólo antitéticos, que se combaten recíprocamente y raras
veces se dan descanso”.
Bibliografía.
Cia Lamana, Domingo (2000) Nietzsche: La
Filosofía Narrativa de la Mentira, la Metáfora y el Simulacro. Revista A Parte
Rei. Especial Nietzsche. Nro. 8, Junio 2000. España. Disponible en http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/nietdomingo.html
Chalavazis A., Nicolás (2013) Dimensión
moral del lenguaje para Nietzsche. Comentarios al texto Sobre la verdad y la
mentira en sentido extramoral y su relación con la semiología y la
comunicación. Revista Comunicación, Nro. 30 pp. 85-102. Enero-Diciembre de
2013, ISSN 2390-0075. Medellín, Colombia. Disponible en
https://revistas.upb.edu.co
Colomina, Juan José (2006) Verdad y
concepto en la filosofía de Friedrich Nietzsche. Éndoxa: Series Filosóficas, N°
21, 2006, pp.171-195. UNED. Madrid, España. Disponible en
http://revistas.uned.es/index.php/endoxa
El Chaco Informa, (2020) Entregan
equipamiento de bioseguridad al área covid-19 del Hospital Fray Quebracho.
Yacuiba. Disponible en
https://elchacoinforma.com/yacuiba-entregan-equipamiento-de-bioseguridad-al-area-covid-19-del-hospital-fray-quebracho/
El País, (2020) Covid-19, el Chaco
alista más de 200 camas para pacientes. Tarija. Disponible en
https://elpais.bo/covid-19-el-chaco-alista-mas-de-200-camas-para-pacientes/
El Periódico, (2020) Quecaña y Oliva
acuerdan medidas para el tratamiento de pacientes de Covid-19. Tarija.
Disponible en
https://www.elperiodico-digital.com/2020/05/08/quecana-y-oliva-acuerdan-medidas-para-el-tratamiento-de-pacientes-de-covid-19/
Nitzsche, Friedrich (2000) El libro del
filósofo (Serie Grandes Ideas). Editorial Taurus. España
Nitzsche, Friedrich (2005) Más allá del
bien y del mal. Séptima reimpresión. Alianza Editorial. España.
Nitzsche, Friedrich (2005) La genealogía
de la moral. Sexta reimpresión. Alianza Editorial. España.
martes, 5 de mayo de 2020
viernes, 1 de mayo de 2020
Yacuiba: Acerca del despojo de los recursos naturales, hasta los trabajadores cuentapropistas y ¿el despojo del empleo precarizado?
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Campamento de Carretas de la Standard Oíl Company, al norte de las afueras de la villa de Yacuiba, junio de 1923. |
Yacuiba: Acerca del despojo de los recursos naturales, hasta
los trabajadores cuentapropistas y ¿el despojo del empleo precarizado?
Por José Luis Claros López (*)
La historia de Yacuiba, se remonta hasta el día de su
fundación, un martes 25 de abril de 1844, cuando Cornelio Ríos, decidió romper
los acuerdos de paz con la nación Chane despojándoles de sus tierras
ancestrales por entonces éste paraje al sur del valle de Caiza y al norte del
río Itiyuro, era conocido como Yacundo, luego del despojo de la tierra, llegó
también el tiempo para el despojo de los recursos naturales, por el capitalismo
extranjero.
Como antesala, el Gobierno Nacional presidido por Bautista
Saavedra Mallea, había dispuesto el 22 de mayo de 1923 la entrega de un amplio
territorio al norte de Yacuiba (Campo Pajoso, Palmar y Aguairenda), por 99 años
al político y empresario William Henry Murray, defensor según Bryans (2008) de políticas
de segregación racial y además un antisemita, la entrega del territorio era
para que pudiera poblar la región de Yacuiba con estadounidenses. Es decir,
Yacuiba, se transformaría en una colonia de los EE.UU. con el auspicio del
gobierno boliviano que “garantizaba por su lado, toda la asistencia posible
para que se realizara el asentamiento definitivo de los colonos en el país, y alentaría
el desarrollo industrial y comercial de la colonia” (Soules, 1978); pero las
cosas no prosperaron y en 1929, el gobierno boliviano resarció con un monto
económico los daños y perjuicios del empresario extranjero compensándole por arriesgarse
sin éxito a colonizar éstas tierras.
Al fracasar, la empresa, Murray retornó a los EE.UU., dónde sería
luego Gobernador del Estado de Oklahoma.
Paralelamente sucedía, en junio de 1923, la instalación en la
villa de Yacuiba del campamento de la Standard Oíl Company of Bolivia (SOC), estableciéndose
al norte de la villa, a partir de aquel año la SOC, “tiene el control de este
recurso esencial para el desarrollo nacional. Todavía pasarán muchos años,
antes de que Bolivia recupere el control de las concesiones atribuidas a esta
empresa”, así comenzaba la trágica relación de acontecimientos en la historia del
despojo de los recursos naturales hidrocarburiferos de un país capitalista
atrasado.
Irónicamente, transcurrida una centuria desde que comenzó el
despojo del Chaco y sus riquezas, Yacuiba, sigue siendo un centro urbano donde
algunas cosas no cambiaron.
Al comenzar el siglo XX, de acuerdo a los datos del Censo de
1900 la población económicamente activa de Yacuiba, era de un 44% de
agricultores, 29% de trabajadores por cuenta propia, 7% de comerciantes, 3% de
Propietarios de Haciendas y el 17% de la población eran desempleados. Una centuria
después, transitando el siglo XXI el porcentaje de trabajadores por cuenta
propia se habría elevado al 44% en Yacuiba, mientras que la población que
trabaja en el sector de agricultura representa el 17%, es decir los cifras se
dieron la vuelta. Pero, no para bien. Porque, la desatención y disminución del
trabajo agrícola influyó a la dependencia de la importación de alimentos en el mercado
local, por esa razón Yacuiba, no tiene autosuficiencia alimentaria.
Ese factor, quedó en evidencia desde el 25 de marzo de 2020,
con las restricciones establecidas por el gobierno boliviano en todo el
territorio del país (incluyendo al municipio de Yacuiba), en medio de la
cuarentena por la pandemia del covid-19, a partir de aquel momento, la
población yacuibeña, sobre todo las grandes mayorías de cuentapropistas y
desempleados junto con la población extremadamente pobre que se incrementó de
un 3,4% en un 70% en tan sólo los primeros 30 días de la cuarentena total.
El despojo de los recursos naturales hidrocarburiferos, que
comenzó hace más de 100 años, no dejo ni siquiera migajas de riqueza, no se
transformó en empleo permanente y sostenible para los habitantes de Yacuiba.
El 44% de los trabajadores cuentapropistas en Yacuiba, eran
felices dentro de la burbuja de cristal, de un capitalismo atrasado, en una
sociedad que se ufanaba de los beneficios del comercio sin comprender, que la
globalización del comercio provocaba el desplazamiento de las actividades vinculadas
a ese sector de una economía, que para también es cuentapropista y además dentro
de la informalidad, una economía marginal.
Desde una interpretación Gramsciana, marzo y abril de 2020, no
solamente representa para el trabajador cuentapropista de Yacuiba, el fin de un
ciclo, que los encuentra carentes de organización junto con otros eslabones de
la sociedad, sino también, culpable de una negación interna de su condición de
clase proletaria, porque al final, vendieron su fuerza de trabajo sin contar
con los formalismos de los contratos.
La organización sindical de gremios, en Yacuiba, se alejó
también de lo postulado por Gramsci al carecer de una entidad superior que
lleve la voz de lucha de los gremios que ante las consecuencias económicas resultantes
de la cuarentena por la pandemia del covid-19, encuentran a sus actividades
económicas disminuidas, en etapa de desaparición o extintas, entre todos ellos,
el trabajador por cuenta propia, será el más afectado.
Tampoco pueden protestar, ¿Contra quién protestarían contra
los políticos productores de pobreza? O tendrían que reconocer, que, con su
sumisión de clase, permitieron el actual estado de cosas. Olvidaron lo afirmado
por Marx y Engels, “las ideas dominantes en cualquier época no han sido nunca
más que las ideas de la clase dominante” (El Manifiesto Comunista, p.66) y es
que las ideas elaboradas y defendidas por una supuesta “élite” política en
cargos de autoridades electas acompañados por una burocracia de servidores
públicos, como la idea de “sembrar las regalías” (refiriéndose a la utilización
populista de los recursos provenientes de la renta petrolera del negocio del
gas) en bonos y subsidios, junto con la otra idea de “distribuir los recursos
económicos en grandes porcentajes destinados a la obra pública, dejando el
desarrollo humano a un costado” permitieron que no se pudiera emprender una planificación
de la economía local de Yacuiba, para consolidar un proceso económico que
reduzca el porcentaje de trabajadores por cuenta propia, como también el Porcentaje
que representa el 34,4% de Población Pobre.
Se podría decir, que la cuarentena, por la pandemia del
covid-19, acabó por despojar de sus fuentes de generación de recursos
económicos a los trabajadores por cuenta propia de Yacuiba.
Con esa terrible realidad de fondo, es ahora, cien años
después, que la sociedad en Yacuiba, se pregunta: Y las fabricas ¿dónde están? La
respuesta, es un silencio de culpa, porque a nadie le importó nunca impulsarlas
y al no existir fabricas no existen los trabajadores fabriles asalariados y en
consecuencia hay más desempleo. Los trabajadores cuentapropistas, eran pobres ayer,
pero también; serán pobres mañana.
Marx tenía razón cuando escribió en El Capital, que el
camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Ahora, existen solamente
problemas, los trabajadores por cuenta propia, en Yacuiba, cuando pase la cuarentena
encontrarán que sus fuentes de trabajo desaparecieron, comprenderán en ese
instante, que Bolivia es un país capitalista atrasado dónde la fuerza de
trabajo no se paga nunca hasta que se cumplió el contrato, solamente que no
habrá remuneración por los días no trabajados por la cuarentena, pero en éste
caso eso significa el fin para un trabajador cuentapropista.
No, le quedará más que reinventarse, deberá entender luego
del golpe por la caída cuando la burbuja de cristal se rompió, que aquel
sistema capitalista atrasado en el cual sentían que caminaban a satisfacer sus
necesidades básicas, era en realidad un sistema de dominación.
Deberán ahora reflexionar, sobre la necesidad de construir
desde abajo y hacía arriba estructuras de debate y de lucha para encontrar en
la organización un escenario favorable de cooperación; para no volver a caer en
los engaños y mentiras del capitalismo.
(*) El autor José Luis Claros López, es Comunicador Social y
Escritor.
Bibliografía.
Bryans,
Bill (2008) A tale of two bills: Racism, Anti-Semitism, and the sensibilities
of a public historian
Marx, Karl (2005) El Capital, Volumen I, Vigesimosexta
edición en español. Editorial Siglo XXI Editores. México
Marx, Karl & Friedrich Engels (2015) El Manifiesto
Comunista. Ediciones Akal, S.A. Madrid, España
Quintana Taborga, Juan Ramón (2016) Un Siglo de Intervención
de EEUU en Bolivia 1900-1925. Volúmen I. SPC Impresiones S.A. La Paz, Bolivia.
SOC, Standard Oíl Company (1923) Informe sometido al supremo
gobierno sobre trabajos efectuados en Bolivia por a Standard Oil Company.
Editorial Marinoni, La Paz, Bolivia
Soules, María Inés (1978) Un proyecto de colonización con
inmigrantes norteamericanos en el Gran Chaco. En Memoria Académica. Disponible
en: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.1113/pr.1113.pdf
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