miércoles, 26 de noviembre de 2014
Versiario invernal de un desamor primaveral Por José Luis Claros López
lunes, 18 de agosto de 2014
LA CAJA DE FILTRACIÓN DE AGUA POTABLE DE YACUIBA por José Luis Claros López
LA CAJA DE FILTRACIÓN
DE AGUA POTABLE DE YACUIBA
Por José Luis Claros López
(*)
La Caja de Filtración de
Agua Potable, también conocida por algunos vecinos como la “Bóveda de Agua”,
ubicada en el actual barrio El Carmen, es construida en una primera etapa por
la entonces Municipalidad de Yacuiba y concluida por la Unidad Hidráulica de la
Prefectura de Tarija en la década del 40 del siglo XX con la función de
distribuir agua (Yacuiba, 1945, pp.20-21) beneficiando con su construcción a
las familias que habitaban el pueblo de Yacuiba. La edificación fue restaurada
el año 2002, en la Gestión del Alcalde Adolfo Reynoso Maire y declarada
Patrimonio Histórico del Municipio mediante Ordenanza Municipal 25/2002, por el
Concejo Municipal de Yacuiba.
El Comité de Agua Potable,
durante los años 1944 y 1945 realizó la construcción invirtiendo en moneda
nacional la suma de 100.000 bolivianos (Aproximadamente $ 2.500 dólares al tipo
de cambio de la época), que fueron invertidos principalmente en la iniciación
de la obra.
Ésta importante obra
destinada para satisfacer un servicio básico a la población yacuibeña, es
construida en una primera etapa por la Municipalidad de Yacuiba (Actual
Gobierno Municipal) y concluida por la Prefectura de Tarija.
La obra cumplirá la
función de Caja de Filtración de Agua Potable, es inaugurada el 4 de junio de
1949, por el alcalde Eduardo Chamón. Años después en 1951, por fin se concluye
su red de cañerías de distribución que bajaban el líquido elemento a unas
cuantas viviendas y para los grifos públicos ubicados en zonas de libre acceso
para el resto de la población.
La construcción inicia en
1945 con el alcalde Jorge Tassakis (último Alcalde Electo hasta la restauración
de la democracia en 1982) y es concluida en un primera etapa en 1949 y de
manera definitiva el año 1951 durante la administración del alcalde Eduardo
Chamon (alcalde designado).
“La conducción del agua
llegó entonces hasta los hogares por cañerías que la aislaban de correr a la
intemperie y permitían entonces que en las canillas de los hogares el líquido
saliera normalmente y prestándose a la higiene total de la persona. Terminaban
de ésta manera los pozos ciegos y toda esa anormalidad que influía en la salud
de la población” (Cotto, 2005, p.46)
Claros López, José Luis (2011) Conociendo
Yacuiba. Difundido el 12 de agosto de 2011 publicado en el blog desdeyacuiba
blogspot com Yacuiba, Bolivia disponible en
https://desdeyacuiba.blogspot.com/2011/08/conociendo-yacuiba.html
Cotto, Pedro Ángel (2005)
Yacuiba retazos pueblerinos. 2da. Edición. Santa Cruz, Bolivia.
Yacuiba, Municipalidad (1945) Informe
presentado por la Municipalidad de Yacuiba correspondiente al período
16/01/1944 hasta el 30/04/1945 Imprenta N/D Yacuiba, Tarija, Bolivia.
(*) El autor, José Luis Claros López es Comunicador Social y Escritor..
lunes, 23 de diciembre de 2013
La Columna de Jose: La navidad de María
La navidad de María
Todos los vecinos del Barrio “El Carmen” en Yacuiba; son testigos de que María siempre vivió en ese terreno donde levanto los cimientos de su hogar. Consiguió cada mes pagar los costos de la luz y el agua de su vivienda, hasta que les cortaron los servicios básicos con el fin de apurar su desalojo en los comienzos de un proceso largo en el cual la justicia falló en su contra en todas las etapas, la justicia es ciega no puede ver el dolor y el drama humano que significa sacar de su hogar a una humilde familia que perdió un proceso de usucapión contra una persona que jamás vivió en el inmueble que por fuerza de la ley ahora le pertenece, hay quienes dirán que quizás eso sea una injusticia que no puede ser posible que una persona le arrebate a una familia las paredes y el techo que construyeron en su pobreza.
Pero hay también quienes dirán con ironía que la razón por la que sucedió esta historia fue porque María no tenía el dinero para contratar un buen abogado, pero también habrán otros que dirán simplemente: Que las cosas funcionan así, que deberíamos olvidar, mirar a otro lado, seguir viviendo y es que para muchos la historia de una mujer llamada María que pasará la noche de navidad contemplando el árbol que sus hijos más pequeños armaron, con la esperanza que suceda un milagro; no es algo importante.
María, con el cabello canoso y los surcos en el rostro y la frente por el paso de los años duerme desde aquel día cuando la policía cumplió con la orden judicial de desalojarla; todas las noches de los últimos 4 meses junto a su familia en el interior de una carpa cobijándose del frío con el calor de sus hijos, soportando la lluvia con la fuerza de la bondad que habita en su corazón que se resiste a pesar de todo el dolor, de todo el sufrimiento a darse por vencida y esta resistencia le permite soñar que pronto llegará ese día cuando su clamor de justicia sea escuchado. María recibió el abrazo de sus vecinos para contener su dolor y no faltaron extraños que lloraron por su desgracia junto a ella y luego le limpiaron sus lágrimas de impotencia.
La calle ahora es su refugió, aún así a pesar de los problemas ella sigue trabajando, sigue creyendo que llegará ese día que pueda volver a entrar a esa humilde vivienda que pudo construir durante dos décadas y que la justicia decidió arrebatársela. Esta historia ha sucedido en un lugar llamado Yacuiba. Y desde aquella mañana del 17 de septiembre de 2013 María Cruz solo pide justicia. Al día siguiente que María junto con su familia fueron desalojados; uno de sus vecinos escribió en una cartulina la siguiente pregunta: “¿Por qué, los que tienen más quieren más quitándoles todo a los que menos tienen?” pero en aquel momento la respuesta era quizás tan complicada como la vida misma.
Como María Cruz; hay muchas otras mujeres que deben sentarse a la orilla de la vereda y llorar hasta quedar sin lagrimas y luego ponerse de pie para continuar con la dignidad intacta, con la esperanza aún en el corazón, por eso a pesar de todo para María esta sí será una feliz navidad porque le habrán arrebatado su casa, pero su familia la rodeará con abrazos y con amor. Y estoy seguro que todos quienes conocen esta historia, le pedirán a Dios en sus oraciones esta noche de Navidad el milagro de que mañana exista justicia también para María. Y es que nadie puede olvidar que hay una parte de la Biblia que justo decía: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.
Nuevo Sur de Tarija http://www.diarionuevosur.com/index.php/actualidad/opinion/5025-la-navidad-de-mariahttp://www.diarionuevosur.com/index.php/actualidad/opinion/5025-la-navidad-de-maria
Portal Tarija: http://www.tarijabolivia.net/2013/12/la-navidad-de-maria.htmlhttp://www.tarijabolivia.net/2013/12/la-navidad-de-maria.html
sábado, 26 de octubre de 2013
EL CANDIGATO Y LA DOBLE MORAL Por José Luis Claros López
Candigato es aquel que ambiciona ser dueño del queso para repartirlo entre algunos ratones que serán si fuera necesario en su debido momento víctimas de su voracidad, mientras los demás se quedan mirando. En la complicidad de los ratones esta su culpabilidad, porque son cobardes para intentar rebelarse contra la opresión política, económica y moral. Los ratones son valientes únicamente a escondidas cuando comentan cuan corruptos o que mediocres son los políticos que nos gobiernan. Pero públicamente van a terminar aplaudiendo como el candigato prefiere gritar que los demás no son imparciales y que no tienen ética. Y es que un candigato cual vampiro no quiere mirarse al espejo. Pues su doble moral, guía sus pensamientos y entonces cree que tiene derecho a exigir lo que no practica. Ve todo lo malo y nada de lo bueno en lo que hacen los demás. Solo él se cree dueño de la verdad y prefiere parafrasear la historia oficial. Y los ratones están felices en la mediocridad del vivir mal y quejarse todo el tiempo.
El candigato está contento cuando todos los votantes están más interesados viendo que si al fondo hay sitio y no tratando de interpretar la realidad de forma crítica. El candigato odia la batalla de las ideas porque prefiere la bulla de la demagogia nacida de su doble moral, le fascina escuchar el eco de su voz, ser el centro de atención, que sus entrevistas no sean editadas aunque sus argumentos respondan a un libreto diseñado en laboratorio y si el candigato además se autoproclama como analista político muchas veces sus textos no son más que un producto resultante del copiar pegar desde la comodidad del estar al otro lado de una conexión a internet. Pero sobre todo el candigato puede ganar elecciones si los ratones se lo dejan. Y eso en Bolivia es algo que sucede con frecuencia. Porque lamentablemente Bolivia no tiene memoria.
Un candigato surge de donde sea y por lógica termina definiendo su futuro en las urnas, en tal sentido la victoria de un candigato es el resultado de una sociedad que ya no cree en la política. Una sociedad capitalista atrasada. Donde los candigatos se transforman en flautistas que llegan a ser seguidos por las grandes mayorías desilusionadas por un sistema de distribución del bienestar de forma desigual, un candigato transformado en autoridad tiene una gestión con cero propuestas y solamente ofrecen la melodía que desea ser escuchada. Vivimos en un tiempo y en un país donde la democracia da como resultado dos opciones la primera; sin horizonte ni propuesta y que nos obliga caminar rumbo al abismo y la otra que no es otra cosa que más de lo mismo. La realidad actual es el producto de la imaginación tanto de una oligarquía de derecha, como de una izquierda irracional que nos construyeron un país a su medida desde arriba y no desde abajo. Un candigato es la deformación política, es la encarnación del mesianismo y la negación de la cultura del dialogo. Pero existe la esperanza de derrotar a un candigato y prevenir su arribo al poder. Para eso es necesario romper el silencio y aceptar que deseamos, construir una Bolivia nueva sin clases humilladas y con justicia social, por eso es importante que no dejemos nuestro destino en manos de los candigatos de turno, que militemos activamente que permanezcamos en movimiento; que seamos capaces de decir: ya no te creo. Luego construir desde abajo y en movimiento nuevos puentes, para que todos los ciudadanos ya no tengamos miedo de decir la verdad a toda costa. Parafraseando a George Orwell, decir la verdad en una época de mentiras constituye un acto heroico. En conclusión lo que necesitamos es que los ratones se transformen en militantes, que sean practicantes de un compromiso real a tiempo completo para crear orden a partir del desorden en el cual vivimos.
(*) José Luis Claros López
jueves, 24 de octubre de 2013
Hachikō
El perro lo acompañaba a la estación para despedirse allí todos los días cuando su dueño Ueno iba al trabajo, y al final del día volvía a la estación a recibirlo. Esta rutina, que pasó a formar parte de la vida de ambos, no fue inadvertida ni por las personas que transitaban por el lugar ni por los dueños de los comercios de los alrededores.
Esta rutina continuó sin interrupciones hasta el 21 de mayo de 1925, cuando el profesor Ueno sufrió un paro cardiaco mientras daba sus clases en la Universidad de Tokio, y murió. Esa tarde Hachikō corrió a la estación a esperar la llegada del tren de su amo, y no volvió esa noche a su casa. Se quedó a vivir en el mismo sitio frente a la estación durante los siguientes 9 años de su vida. Conforme transcurría el tiempo, Hachikō comenzó a llamar la atención de propios y extraños en la estación; mucha gente que solía acudir con frecuencia a la estación habían sido testigos de cómo Hachikō acompañaba cada día al profesor Ueno antes de su muerte. Fueron estas mismas personas las que cuidaron y alimentaron a Hachi durante ese largo período.
La devoción que Hachikō sentía hacia su amo fallecido conmovió a los que lo rodeaban, quienes lo apodaron el perro fiel.
En abril de 1934, una estatua de bronce fue erigida en su honor en la estación Shibuya, y el propio Hachikō estuvo presente el día que se inauguró.
El 8 de marzo de 1935, Hachikō fue encontrado muerto frente a la estación de Shibuya, tras esperar infructuosamente a su amo durante nueve años.
Cuando se le hizo una autopsia (para realizar su taxidermia) en su estómago se encontraron cuatro varitas utilizadas para los yakitori (pinchos o brochetas de pollo ensartado), pero estas varitas no habían dañado la mucosa del estómago, por lo que no fueron la causa de su muerte. Las causas de la muerte de Hachiko se consideraron desconocidas, hasta que en marzo de 2011 se determinaron definitivamente: el perro había sufrido un cáncer terminal y una filariasis (infección de gusanos) en el corazón.
El cuerpo de Hachikō fue disecado y guardado en el Museo de Ciencias Naturales del distrito de Ueno (Tokio). Nueve años después (1944) ―en el marco de la Segunda Guerra Mundial―, la estatua de bronce de Hachikō se tuvo que fundir para fabricar armas. Pero en agosto de 1947 ―dos años después de la finalización de la guerra―, se erigió otra estatua de bronce, que aún permanece y es un lugar de encuentro extremadamente popular, tanto que en ocasiones la aglomeración de gente dificulta el encuentro.
El 8 de marzo de cada año se conmemora a Hachikō en la plaza frente a la estación de trenes de Shibuya. También hay una estatua similar delante de la estación de trenes de la ciudad de Odate (en cuyas cercanías nació Hachiko). (Referencia consultada: Wikipedia)
lunes, 23 de septiembre de 2013
Historia el primer servidor de Bolivia fue instalado en La Paz. Lo llamaron UTAMA, palabra aymara que significa "tú casa": Bolivia se conectó al ciberespacio en los 80.
Un año después, Paravicini fue nombrado representante de BolNet y se consiguió apoyo financiero y tecnológico de entidades internacionales, que permitieron el armado de la red física en predios de la Facultad de Ingeniería de la UMSA. Con ésta, se tuvo conexión a la internet durante las 24 horas del día, con 91 países y más de 1.000 usuarios a través de 200 computadoras. Y en 1995, el sistema se extendió a las universidades públicas de Santa Cruz, Cochabamba y Chuquisaca.
“Empezamos la retroalimentación y el chat, robando electricidad de la carrera por más de cinco años”, relata Paravicini, medio en serio, medio en broma. En 1996, se emprendió la comercialización del servicio y, con ello, empresas y usuarios se plantearon la necesidad de crear páginas web (se creó el portal http:www.bolnet.bo). Más tarde se instalaron los primeros nodos gubernamentales en la Vicepresidencia, el Congreso y el Ministerio de Comunicación.
Se esbozó la primera biblioteca virtual para la Universidad Andina Simón Bolívar de Sucre. Y en 2004, aquellos visionarios que vieron la llegada de internet adoptaron un nuevo reto: fundar la primera Agencia para el Desarrollo de la Sociedad de la Información en Bolivia, que se constituyó con la Ley General de Telecomunicaciones, Tecnologías de Información y Comunicación. “Fueron 24 años de ardua labor, pero la recompensa se nota a diario”, arguye Paravicini desde su despacho.




